Se sembrará 8% más de soja en Córdoba

La cantidad de tierra destinada a la oleaginosa rondará las cinco millones de hectáreas, el 75 por ciento del total de la superficie agrícola. El crecimiento de los últimos años se ubicaba entre dos y cinco por ciento, según los datos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de la Provincia.
La campaña agrícola 2008/2009 está avanzando a buen ritmo en la provincia, con datos que sorprenden: se incrementará más de ocho por ciento la superficie destinada a la soja (tanto de primera como de segunda) en el territorio cordobés. Puntualmente, se sembrarán 4.925.000 hectáreas con el “yuyito” frente a las 4.527.000 hectáreas del ciclo anterior, según la información que maneja el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de Córdoba, en base a los datos proporcionados por los agentes zonales.

“Ese crecimiento no estaba dentro de lo esperado. En los últimos años, la suba se ubicó entre dos y cinco por ciento anual”, dijo a LA MAÑANA, Luis Pizarro, responsable del área Estimaciones de la cartera agropecuaria local, al tiempo que consideró que esta situación es consecuencia de la superficie que queda libre de otros cultivos. En ese sentido, afirmó que en los lotes donde no se sembró trigo se optó por soja en lugar de maíz.

Por otra parte, la siembra de cereal tendrá una baja de casi 14 por ciento, estimándose poco más de 1,1 millón de hectáreas, cuando lo óptimo hubiese sido superar 1.300.000 de hectáreas, según explicó el técnico del Ministerio.

A pesar de la diferencia de las retenciones (35 por ciento para la soja y 20 por ciento para el maíz), varios motivos explican el crecimiento de la oleaginosa frente al maíz. Por un lado, el costo de implantar los cultivos y por el otro, las cotizaciones, a lo que hay que agregar las condiciones climáticas.

Respecto al primer punto, el costo directo por hectárea de soja de primera era en octubre pasado de 646,76 pesos, monto que incluye labranzas, semilla, agroquímicos y fertilizantes, no así los gastos de comercialización y cosecha. El monto es 0,15 por ciento más bajo que en junio de 2008. En cambio, para una hectárea de maíz el productor debía desembolsar 1.313,71 pesos a octubre para las mismas variables mencionadas anteriormente, 4,06 por ciento más que en junio, de acuerdo a los datos suministrados por la cartera local.

Esos montos pueden tener variaciones en función de la cantidad de fertilizante que se utiliza; uno de los insumos que más subió en los últimos meses ya que depende del petróleo y a pesar de la baja del crudo, aún no se refleja en el producto. No obstante, se espera un sinceramiento de los precios.

Respecto a las cotizaciones, ayer en Rosario el maíz cerró a 350 pesos, 23,9 por ciento menos que el mismo día de 2008, y la soja, 10,3 por ciento por debajo (870 pesos frente a 970 pesos) con el mismo nivel de derechos de exportación.

“La baja de maíz era previsible por una cuestión de costo y por el precio. Si bien el costo afecta al paquete tecnológico, en el interior los cultivos son buenos, con rendimientos importantes”, señaló Pizarro. En ese sentido, destacó que “hasta el momento la cosecha es buena en la mayor parte del territorio”.

En tanto, el girasol muestra un retroceso insignificante, ya que pasó de 126.250 hectáreas en la campaña 2007/2008 a 96.050 hectáreas en el ciclo actual, es decir, una baja de casi el 24 por ciento. “El girasol tiende a desaparecer en la provincia, llegamos a tener 300.000 hectáreas”, advirtió el especialista con preocupación, ya que en la actualidad sólo se implanta un tercio de la cifra conseguida unos años atrás.

Para sorgo y maní se prevén incrementos del orden del cinco por ciento. El primer cultivo mencionado terminará la campaña con casi 222.000 hectáreas, casi 11.000 más que un año atrás, mientras que el maní crecerá hasta 210.000 hectáreas.

Señal de alerta

El aumento de la superficie de soja enciende una señal de alerta. Por un lado, los inconvenientes del monocultivo en términos ambientales, ecológicos y de suelo generando pérdida de fertilidad, entre otros.

Por otra parte, el 75 por ciento de la superficie agrícola provincial se destina al denominado “oro verde”. “Córdoba va a la cabeza del crecimiento de la superficie de soja. Está al límite de su producción agrícola, no se puede crecer mucho más en cinco o seis años, sí en cambio se puede relocalizar”, comentó Pizarro.

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