La semana que viene se definirá el plan destinado a organizar las ocupaciones

Funcionarios municipales iniciaron ayer su ronda de reuniones con los ocupantes de tierras en los barrios San Cayetano y Máximo Abásolo.
Los encuentros de la víspera comenzaron en los primeros sectores de ocupación, detrás de la Escuela 160. Allí los funcionarios pidieron “paciencia” a los ocupantes e indicaron que comenzarán a relevar la situación de cada vecino para luego confeccionar un listado de prioridades.

La directora general de Hábitat del municipio, Josefina Bidondo, y el secretario de Gobierno, Guillermo Almirón, comunicaron a los ocupantes los pasos a seguir de ahora en adelante.

En ese ámbito, Almirón indicó que “la idea es dar respuestas lo más rápido posible, traer máquinas y mejorar los terrenos donde haga falta para avanzar en la urbanización”.

En esa zona se tomaron unos 100 terrenos, pero no todos permanecen hoy en tal situación. Algunos fueron cercados y se instalaron casas precarias, pero después de un mes de espera abandonaron el sector.

Durante la reunión, los ocupantes plantearon su temor a “que pase el tiempo y nos agarre el invierno sin nada; ahora la urgencia es el agua y la luz porque ya llevamos un mes así y tenemos niños”.

Un hombre mayor aclaró que él permanecía en el lugar cuidando el terreno de su hija, quien “tiene dos nenes y no los puede traer acá; por eso vine yo”.

En el lugar se citó otro caso similar: “mi hija está internada, muy delicada de salud y necesita un lugar donde vivir”.

Los vecinos que tomaron tierras son del Máximo Abásolo, San Cayetano y Quirno Costa. Bidondo indicó que “se van a establecer prioridades, y donde hay chicos se va a atender primero, pero a los que han tenido terrenos y los vendieron está claro que no tienen prioridad”.

En este marco, también se indicó que analizan la reubicación de familias.

En este encuentro estuvieron presentes la presidenta de la asociación vecinal del San Cayetano, Mariela Chávez, y los dirigentes de la organización social Quebracho. Desde la organización se planteó la urgencia de los vecinos asentados a contar con servicios.

“Hay gente que está asentada en lugares complicados donde no pueden estar, y está claro que en esos casos se los tiene que reubicar, pero esa no es la situación de todos así no se puede decir que se va a reubicar a todos”, indicó Angel, uno de los ocupantes.

Almirón sostuvo que “vamos a contemplar todo, pero lo que no queremos son presiones, ni exigencias; tienen que dejarnos trabajar tranquilos”.

RELEVAMIENTO

Los relevamientos sociales se realizan en el lugar hace varios días, pero el trabajo original se complicó con el crecimiento de las ocupaciones que se produjo en la última semana. Ahora son siete los sectores ocupados y todos tienen realidades distintas. Hay ocupaciones en veredas y en laderas de cerros, pero otros están en terrenos que incluso habían sido limpiados para su venta.

Desde la vecinal, Chávez lamentó las ocupaciones porque “así no se puede avanzar en la urbanización de los que ya estaban; esto excede todo lo que habíamos proyectado”.

Las reuniones con los ocupantes continuaron durante toda la jornada de ayer, y si bien se mencionaba como posibilidad la reubicación los funcionarios no especificaron la zona adonde se llevaría a las familias que necesitan tierras. El miércoles se realizaría la segunda reunión donde se darían más precisiones sobre las acciones a concretar para regularizar la situación.

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