Un fin de semana trazado por diversión, sol y relax en los "points" más buscados

Cuando el clima lo permitió, las playas se inundaron de turistas. Para la mayoría, la ciudad es más atractiva en estas fechas y no en plena temporada, cuando las aglomeraciones de gente se hacen visibles en boleterías, restoranes, comercios y salidas de balnearios.
Aunque recién habrá que esperar hasta que termine el fin de semana largo para calcular el saldo que arrojó la masiva afluencia turística, ayer se observó una marcada presencia de turistas y marplatenses en playas, paseos comerciales y costeros.

La mayoría de los encuestados por LA CAPITAL, coincidieron en que estas mini vacaciones no sólo sirven de escapes de rutinas laborales sino que ofrecen la posibilidad de disfrutar de una Mar del Plata distinta al invierno y muy diferente al verano, con sus filas interminables de gente en todos los rincones de la ciudad.

Coinciden en que aunque la costa colmada de gente también tiene su atractivo, para ellos se torna más interesante observar un balneario no tan superpoblado, porque eso permite ciertos privilegios, como no tener que realizar largas colas en restoranes o en paseos comerciales, o a la salida de los balnearios.

A pesar de las especulaciones acerca de cómo será esta temporada veraniega en el marco de un contexto de crisis internacional que afecta sensiblemente al país, más los problemas internos que atraviesan a ciertas industrias nacionales, los operadores turísticos saben que las vacaciones son "una necesidad psicológica" y una poderosa "inversión", como dijo al matutino Miguel Angel Donsini, titular del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos.

Desde el sector hotelero aseguran que son varios los turistas que se acercaron espontáneamente a reservar sus habitaciones, sin consultas previas y que eso permite evaluar más favorablemente el conteo parcial, que hasta el viernes registraba un promedio de reservas del 80% en todas las categorías de hoteles.

En las terminales de micros y trenes, también la demanda es masiva, aunque se sabe que las picos fueron entre la tarde del viernes y ayer a la madrugada, donde los adicionales de los servicios, según la compañía, oscilaban entre los 2 y 25 refuerzos.

En paz disfrutan más

Alejandro, Alicia, Ornaldo y Elsa llegaron desde La Plata para pasar unos días de relax en la ciudad.

Amantes de la ciudad desde hace varios años, admiten que siempre optan por acercarse en fechas no tan superpobladas de turistas. "Nos encanta la ciudad pero sin dudas lo que más nos gusta es venir fuera del verano, cuando se pueden apreciar más los escenarios naturales, su gente y sus cosas particulares", coincidieron, sentados en uno de los paseos costeros.

Entre otras cuestiones, lo que más les llamó la atención es la recuperación del Hotel Provincial, con sus remozadas instalaciones y salones de lujo. "Está muy bien que lo reformen y que lo reabran porque sinceramente estaba muy deteriorado y es una tradición", comentó Alicia.

También desde la capital bonaerense arribaron Juan Carlos y Estela Marino, un matrimonio que visita "la feliz" desde hace treinta años.

Ella confiesa que en su caso, su permanencia en este "point" data desde que llegó al mundo. "En mi infancia venía seguido porque mi abuelo tenía casa en la zona de Garay al 400. Eran días muy interesantes y de los que me llevo el mejor de los recuerdos", comentó.

En lo que respecta a sus viajes en común, comentaron que su mayor interés por Mar del Plata se centra en temporada baja, en esos días en los que no se observan verdaderas aglomeraciones de gente. "Nos agrada muchísimo venir en el invierno, aunque sabemos que es un lugar atractivo durante todo el año".

Desde Olivos, Karina y Andrea Coppola llegaron para pasar unos días. Mientras que la segunda vino a participar de un Congreso de Gerontología que se organiza en estas latitudes, la primera, su hermana, está de acompañante. "El año pasado también vinimos juntas también. La verdad es que la pasamos muy bien. Ahora aprovechamos el sol porque estos días hizo bastante frío... incluso quizás más tarde bajemos a la playa", amagó Karina, en complicidad con su familiar.

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