Top Ten de la Semana

1) Hernán Azlor (Un irresponsable)

2) Liliana Domínguez (Florencio la quiere echar)

3) Alejandro Ferro (Errándole al mensaje)

4) Juan José Arteaga (De por vida)

5) Pablo Ramírez Sabahini (Guapo con casco)

6) Patricia Azcano (De vuelta al llano)

7) Fernando Román González (¿Por sí o por no?)

8) Pablo Emanuel Cordero (Persistente)

9) Miguel Creparulla (Haciendo números)

10) Hugo Alberik (Vecino indignado)

1) Hernán Azlor (Un irresponsable)

Se presenta como asesor de Surfrider Argentina. Aduce datos de una tesis sobre el estado de las aguas en Mar del Plata de cara al verano. No indica quién es el autor del trabajo, ni cuándo se realizó, ni en qué marco de estudio, variables, tiempo, etc. Todo por arribeño y de sanata. Si la cuestión de la cualidad de las aguas fuera tan negativa como señala, los miles de surfistas y kayakistas que las surcan cotidianamente estarían más que muertos.

2) Liliana Domínguez (Florencio la quiere echar)

Cantante tanguera de nota, le dedicaron como siete tapas en el suplemento Espectáculos de La Capital, de lo cual se deduce que Flo no lo lee. Entrega su arte en el playón de la Bristol frente a los lobos, pero resulta que el coruñés la quiere desalojar, por egoísmo y prepotencia. Y por su impunidad más la pasividad de las autoridades, tal vez lo logre.

3) Alejandro Ferro (Errándole al mensaje)

Sigue empeñado en declarar a Mar del Plata capital mundial de la Gripe A. Pero de lo que en efecto tiene que hacer, ná de ná. Más del 80% de las vacunas antipolio, sarampión y viruela que deben aplicarse como refuerzo a criaturas de 0 a 5 años quedaron en un estante porque comunica muy pero muy mal. Un fiasco y un derroche imperdonable.

4) Juan José Arteaga (De por vida)

El Vasco fue clarito con referencia al motoquero que, requerido por la documentación de su moto y la de la actividad que realiza, la emprendió a golpes con los agentes municipales: "ojalá lo inhiban de por vida". Echale agüita mineral, nomás.

5) Pablo Ramírez Sabahini (Guapo con casco)

Motoquero de delivery mal arriado, lo llevaron con la fuerza pública ante la jueza de faltas Maffione. Debe andar de malas juntas, porque a poco de ser detenido se presentaron no los papis sino dos abogados. Mirámelo vos al chico de la entrega a domicilio: y después dicen que laburan por monedas. O que sólo los adinerados tienen abogado particular.

6) Patricia Azcano (De vuelta al llano)

Secretaria afectada al seguimiento y procuración de causas penales por violación de los derechos humanos, se había echado unos aires de aquellos, perorando a diestra y siniestra sobre sus pareceres sobre unos y otros. Pero vuelve al llano. ¿Por qué? Por incapaz. No dio la medida, y los escraches de las organizaciones se los tienen que bancar los jueces a los que tildan de "complacientes con los asesinos del proceso".

7) Fernando Román González (¿Por sí o por no?)

Preside el Colegio de Abogados. Es denunciante y parte interesada en la causa conocida popularmente como "La noche de las corbatas", pero envía nota de condolencias a la familia de Eduardo Cincotta. Algo así como el otro yo del doctor Merengue versión local. Ante todo, buenos días, diría el colmo de la formalidad y la figuración social.

8) Pablo Emanuel Cordero (Persistente)

A este chorrito le bajaron dos condenas en diez días. Con tan sólo 19 años, su raid delincuencial mereció la atención del sistema penal casi a repetición. Primero lo condenaron a 18 meses de prisión en suspenso. Nueve días más tarde fue otra vez a los tribunales y lo condecoraron con tres años de sombra y rejas de cumplimiento efectivo. Hay gente que insiste, y otra que también.

9) Miguel Creparulla (Haciendo números)

Arquitecto inquieto, se puso a hacer números. Según su cuenta, los caños para el emisario que vienen de Chile sería mejor traerlos en tren que en camiones, como se está haciendo. Critica y desconfía de la decisión tomada por las autoridades de OSSE. Ver edición 631, Correo de Lectores, para más datos.

10) Hugo Alberik (Vecino indignado)

Vecino de Diagonal Alberdi y Santa Fe, otro que exhibe su indignación ante la falta de reacción de las autoridades por la presencia de linyeras, familias en condición humanamente horripilante, con tremendas proles a la intemperie, sin higiene, alimento seguro o protección nocturna. Indignación justificada.

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