Semana llena de conflictos en Neuquén

Comienza a verificarse el anticipo de trimestre de fin de año agitado para la provincia. Dominan los conflictos alentados desde el sindicalismo estatal: municipales, docentes, judiciales y estatales de ATE.

Será una semana con eclosión de conflictos anticipados, la que comienza a los fines laborales estatales este martes. Una muestra de que la arremetida sindical de fin de año, pese a las argumentaciones oficiales y los temores globales, no se detendrá.

En la capital neuquina se notarán las protestas con mayor énfasis. Los municipales de SITRAMUNE seguirán decorando con artes gráficas dudosas el Municipio, empeñados en que se reconozca aunque sea algo de su reclamo de 250 pesos de aumento para el básico de los salarios de sus representados.

Habrá también protestas varias de los sindicalistas de ATE. Desde los “auxiliares de servicio” de las escuelas, hasta otras áreas como Rentas, por ejemplo, el ánimo es sostener reclamos varios que si bien no son muy importantes, alcanzan para mantener la sensación de conflicto permanente.

El sindicato que representa a los judiciales en la provincia, SEJUN, volverá también a la carga, ante la “falta de diálogo” de la Corte, que sigue por otra parte menguada después de las renuncias de dos de sus miembros y la destitución de un tercero, en gran parte por la promoción que el mismo sindicato hizo de sus presuntos defectos institucionales. ¿Qué quiere SEJUN? Como todos, en definitiva, seguir mejorando salarios. Así que habrá un paro, el jueves. ¿Comenzarán las soluciones cuando asuma Guillermo Labate su vocalía en el TSJ? El sindicato, como se sabe, ya lo agasajó con un asado. Las relaciones son buenas, y presuntamente, el diálogo podría ser más fluido. Aunque de ahí a que se gaste más plata en sueldos, hay un universo de distancia.

Los docentes también volverán al paro, que está anunciado también para el jueves. Ya que está, es probable que protesten en la calle junto con los judiciales, a los que los une una causa, la de Fuentealba II. Los dirigentes de los maestros, como se sabe, han tenido un año bastante tranquilo en lo que a paros se refiere, si se lo compara con años anteriores. Aunque el año todavía no terminó, y están empeñados en conseguir un nuevo incremento salarial que, por ahora al menos, el gobierno de Jorge Sapag les niega.

Comentá la nota