Una semana condicionada por la crisis del campo

Por Jorge Rosales

El campo le dio a la presidenta Cristina Kirchner un respiro la semana pasada cuando postergó el paro. Fue un gesto noble que ahora espera una respuesta en el mismo sentido de parte de la Casa Rosada. Entre hoy y el viernes, a más tardar, deberían sentarse a la misma mesa los hombres del campo y el Gobierno, porque ya no se puede seguir tirando de la cuerda sin consecuencias.

La dirigencia de la comisión de enlace consiguió lo que durante tanto tiempo había buscado: abrir un canal de diálogo en medio de la crisis. El pedido de ayuda de la Presidenta era la señal que necesitaban los dirigentes ruralistas. Las palabras medidas del combativo presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, señalando que había que darle crédito a la reunión que tendrán con altos funcionarios del gobierno o con la propia Presidenta, ayuda a descomprimir la tensión. Pero los hombres de campo saben que si no obtienen algo de parte del oficialismo no podrán ya contener la bronca que fermenta tranqueras adentro.

El Gobierno necesita resolver el conflicto con el agro para despejar del horizonte uno de problemas mayúsculos que tiene en la agenda. Es hoy, admiten altas fuentes de la Casa Rosada, el asunto prioritario en la agenda de la Presidenta. La crisis económica global ha dejado de ser para la Argentina una cuestión reflejada en los medios: ya castiga amplios sectores de la economía y no sería tolerable sumar un conflicto con el campo. Nadie lo resistiría, ni los productores ni el oficialismo, en un año electoral clave para la suerte del kirchnerismo.

Esta semana se sumará, además, la arremetida de la Casa Rosada para contrarrestar las denuncias de fraude que se han lanzado desde la oposición. Presentará una serie de medidas con las que pretende darle mayor transparencia a los comicios de octubre próximo. En la oposición hay sospechas de manipulación y robo de boletas. Elisa Carrió es la abanderada de las denuncias, tanto que llevó su reclamo a la Organización de Estados Americanos (OEA).

El Gobierno rechazó el proyecto opositor de boleta única burlándose de la propuesta.Y la oposición cree que esa negativa es sospechosa.

El diálogo, por un lado, y la polémica, por el otro, serán en los próximos siete días los dominantes de la agenda política. La semana estará dominada por los gestos de acuerdo hacia el campo y los ataques cruzados entre la oposición y el Gobierno.

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