Sello y firma para el final de las AFJP

Desde este mes, jubilados y pensionados de capitalización empiezan a cobrar sus haberes por el Estado. Eso les significará una mejora de ingresos. La Anses recibe los aportes y los fondos que manejaban las administradoras.
Las AFJP ya son historia. El Gobierno cumplió ayer con el último paso para la disolución del régimen de jubilación privada: publicó en el Boletín Oficial la promulgación de la ley que sancionó el Congreso el 20 de noviembre último. Junto con ello emitió tres decretos reglamentarios para acomodar las estructuras del sistema de reparto, el único que queda en pie. De allí surge que los aportes previsionales de los afiliados a capitalización pasan a partir de este mes a la Anses, lo mismo que los fondos acumulados por las administradoras –alrededor de 85.000 millones de pesos– y que los actuales beneficiarios de las AFJP que venían cobrando retiros programados, pensiones o retiros fraccionarios empezarán a percibirlos por el Estado. Para estos últimos se trata de una gran noticia, ya que se librarán de las pérdidas de la crisis internacional y recuperarán hasta 22 por ciento de los ingresos que obtenían de las AFJP.

La promulgación de la ley 26.245 termina con el experimento de privatización de la seguridad social que había arrancado en julio de 1994, bajo el auspicio del Banco Mundial y en pleno apogeo del Consenso de Washington. El Congreso acabó con ese régimen en votaciones que obtuvieron más de dos tercios de las voluntades en ambas cámaras. La nueva ley disuelve las cuentas individuales y reconoce los meses de aportes a las AFJP como si hubiesen ido al régimen de reparto. Además de promulgar la ley, el Poder Ejecutivo dictó tres decretos reglamentarios.

El primero es para readecuar al Fondo de Garantía de Sustentabilidad de las jubilaciones, donde se acumulaban los excedentes presupuestarios de la Anses –ya hay allí alrededor de 21.000 millones de pesos– y ahora recibirá los 85.000 millones de pesos de fondos administrados por las AFJP. Esos recursos son todo lo que lograron acumular los afiliados a capitalización en más de catorce años. El decreto aclara que el dinero será transferido en los mismos instrumentos financieros –acciones, bonos y demás– en que estaba invertido por las AFJP. Parte de esos fondos son los que financian el plan de incentivos para automotrices y demás sectores productivos.

El segundo decreto es el más importante para afiliados y jubilados de capitalización. Respecto de los afiliados, se establece que sus aportes previsionales pasan a la Anses desde el 1º de este mes.

En cuanto a los beneficiarios del sistema, quienes venían cobrando jubilación ordinaria, retiros por invalidez y pensiones por fallecimiento, liquidados bajo la modalidad de retiro programado o retiro fraccionario, empiezan a percibir esos ingresos por la Anses a partir de los haberes devengados este mes. El decreto indica que el organismo deberá definir el cronograma de liquidación de haberes, pero la Anses viene pagando las jubilaciones a mes en curso. Este traspaso es significativo para esos beneficiarios –alrededor de 330.000–, debido a que la Anses les pagará la mejor renta que hayan obtenido desde el 1º de enero de este año. Con ello, los jubilados y pensionados de las AFJP se limpian las pérdidas ocasionadas por la debacle de los mercados. El valor de las cuotas partes cayó entre 18 y 22 por ciento respecto de los niveles promedio de 2007. El descenso más abrupto se produjo en los últimos tres meses. Ahora esas personas tendrán un “aumento” de esas proporciones en la porción de sus ingresos que les liquidaban las AFJP y que ahora les pagará el Estado. En cambio, aquellos que perciben rentas vitalicias seguirán con sus contratos con compañías de seguros de retiro.

El decreto también puntualiza que de ahora en más todos los trámites previsionales deberán encararse ante la Anses, ya sea para gestionar la jubilación o por cualquier reclamo pendiente a alguna AFJP. Finalmente, el tercer decreto transforma las estructuras administrativas de la Anses para mejorar su operatividad.

Tras la publicación de los decretos que dan fin a las AFJP, algunos estudios jurídicos presentarían acciones legales en representación de afiliados a la jubilación privada que pretendían seguir bajo ese régimen. Plantearían que la reforma afecta derechos adquiridos por sus aportes a capitalización. Sin embargo, desde el Gobierno ya dijeron que todos los afiliados a las AFJP cobrarán iguales o mayores ingresos que los que hubieran obtenido en capitalización.

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