No a la Selección y no con Boca. Román se habría negado a una mediación para acercarse a Diego y tampoco jugará con Tigre: médicos y DT lo pararon para evitarle un desgarro.

No a la Selección y no con Boca. Román se habría negado a una mediación para acercarse a Diego y tampoco jugará con Tigre: médicos y DT lo pararon para evitarle un desgarro.
La escena se produjo después del entrenamiento, camino a la playa de estacionamiento de la Bombonerita. Gaby, uno de los tantos hinchas que a través de una bandera le expresaron a Riquelme que estaban de su lado en el enfrentamiento mediático con Maradona, lo esperaba allí para tratar de sacarse una foto y regalarle sus creaciones. "No, quiero que esta bandera esté en la cancha, el próximo domingo que juguemos de local la quiero ver", agradeció el 10 y, además de la foto, le regaló una camiseta con su número y nombre en la espalda. Para devolver algo del afecto que le entregaron ante Argentinos, sí. Pero sin intenciones de recomponer esa relación rota con la Selección. En las últimas horas, incluso, a Román se le acercó alguien con esa intención y le dijo que no. Al menos eso cuentan los que están muy cerca suyo.

"Tengo la suerte de que me pasó algo raro. Debuté en el 96 y la gente ya me cantó ese mismo día. Ellos cada día me tienen más cariño y yo quiero más a la camiseta. No creo que cambie más eso", dijo en radio Del Plata, por las demostraciones de afecto que siguen apareciendo : "Sin tu magia ya nada será igual" y "Ahora sí retiren la 10 de la Selección", decían las dos banderas hechas por el mismo hincha que desplegaron ayer. Y luego, cuando le insistieron con el tema de su renuncia a la celeste y blanca, habló de su postura: "Yo tomé una decisión y estoy seguro. Uno elige con quién quiere trabajar. Y cada día que pasa estoy más feliz de mi forma de ser".

La posición de Riquelme es la misma desde el día en que explotó por ciertas actitudes de Maradona que no le gustaron: 1) Que lo corriera del lugar de indiscutido que le había dado Basile en la Selección; 2) que tuviera poco diálogo, no le avisaran que no iba a viajar a Francia y se enterara por los medios, y 3) que lo cuestionara en televisión ("Si no se puede sacar un hombre de encima, no me sirve"). "Yo no tengo los mismos códigos que él. No puedo estar con una persona con la que no coincido en nada", acusó, y renunció. "Me va a doler ver las Eliminatorias y el Mundial por televisión, pero es lo mejor", agregó, aunque había sido convocado.

A pesar de estos dichos, en su entorno sostienen que se guardó el 90% de las cosas que lo incomodan. Y que por tener esos códigos que él dijo que Maradona había roto, prefería callar sus broncas.

Desde el lado de la Selección, mientras tanto, "desconocen" si hubo alguien que se acercó al 10 de Boca en busca de una solución. "El único que puede hacer una gestión por el estilo es Julio, y está en Zurich". Los días pasan y, pese a las intenciones de mediación surgidas desde sectores externos, un acuerdo parece casi imposible. "Si lo esperan para una reunión conciliatoria, que lo sigan esperando...", aseguró un allegado al jugador. "No hay nada que mediar", dijo el propio Román. Por eso, por ahora no hay un acercamiento a la vista. No.

La escena se produjo todavía en Asunción, en la habitación del hotel Sheraton que Riquelme compartía con el inseparable Negro Ibarra. Después del exigente partido ante Guaraní, el mejor suyo en el 2009, el doctor Pablo Ortega Gallo lo revisó por una molestia en el aductor derecho y, cuando le tocó la zona inflamada, dicen que el grito del 10 traspasó esas cuatro paredes. La verdad es que Román igual podría jugar mañana si fuera necesario. Una final, por ejemplo. Pero luego de una charla con Carlos Ischia y de la opinión del cuerpo médico, se decidió no arriesgarlo y así, ni siquiera forma parte de la concentración que arrancó anoche de cara al partido contra Tigre.

"Román está con una molestia. Preferimos no arriesgarlo para que no llegue a una lesión", explicó el entrenador, sin confirmar el equipo, aunque se presume que el reemplazante del 10 va a ser Leandro Gracián (ver página 24). "Me sentí un poco cansado, lo hablé con el técnico y se decidió que, así como antes pararon otros, como les tocó a Martín y a Rodrigo ir al banco en Paraguay, esta vez parara yo", agregó Román, quien a pesar del problema que le recrudeció luego de la victoria frente a Guaraní se mostró de muy buen humor.

Su primer día de trabajo arrancó con normalidad, moviéndose a la par de los que habían jugado con él en Asunción, con trote muy liviano (regenerativo) en las canchas auxiliares del complejo junto a sus amigos Ibarra y Figueroa. Luego, sin embargo, fue derecho al consultorio kinesiológico para que trabajaran sobre la zona afectada. Ya a esa altura sabía que no iba a jugar casualmente contra el equipo por el que simpatiza por cuestiones de cercanía entre Don Torcuato y Victoria. "¿Si no juega porque es a las 15? Nada que ver", aclaró Ischia, por las dudas. Y completó: "Si lo pongo así como está y se desgarra, no lo tengo para el campeonato ni para la Libertadores".

Si bien el problema de Riquelme en los aductores no es nuevo, porque ahí mismo sufrió un desgarro en el partido en Chile ante Colo Colo en la Libertadores 08, tuvo inconvenientes en la pretemporada en Tandil y molestias durante el partido con Lanús, la realidad es que hasta ahora venía cuidándose, sin rozar los límites de su físico. Pero el desgaste que hizo en las últimas dos presentaciones, justamente post pelea mediática con Maradona, fue mucho mayor por compromiso, movilidad y búsqueda del arco rival. "También jugó con una carga emocional muy grande y eso a veces repercute en el físico. Estos no fueron dos partidos más para él", reflexionó una persona muy cercana al entorno del jugador.

La recomendación del cuerpo médico, en estas circunstancias, fue parar este domingo y darle tiempo a su aductor a recuperarse bien, durante las dos semanas sin fútbol por las Eliminatorias. "A veces es bueno que se pueda perder un partido y no por ahí cinco o seis por un desgarro que te lleva 20 ó 25 días", cerró Ischia. Por eso, Riquelme no estará mañana. Otro no.

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