Selección del Ascenso.

Algunos llegaron al fútbol grande desde el interior. Otros, hace unos años, no tenían plata ni para viajar.
Quienes conocen en sus detalles más íntimos a Diego Maradona lo comentan: el técnico de la Selección siempre tuvo afinidad por los partidos, los equipos, los jugadores y la épica del Ascenso. Veía todo por televisión, incluso antes de hacerse cargo del plantel nacional. La B y el Nacional; los jueves y los lunes. Y tenía un berretín con varios antecedentes: ir a cualquier cancha de cualquier categoría a ver el partido más cercano a su casa. No se trata de un rasgo nuevo. Por ejemplo, los hinchas de Defensores de Belgrano suelen recordar la histórica visita de Diego al Juan Pasquale, en 1991, para ver al equipo rojinegro frente a Claypole, por el campeonato de la C.

Por eso, ahora, no parecen casualidad los nombres de la lista del fútbol local. Entre los convocados para el encuentro del 20/5 frente a Panamá, en Santa Fe, hay diez futbolistas que surgieron o que jugaron en el Ascenso: los arqueros Cristian Campestrini (en Ferro, Tigre, Almirante Brown y Argentino de Rosario), Mariano Andújar (en Huracán) y Diego Pozo (en Godoy Cruz, Huracán, Talleres e Instituto); los defensores Ignacio Canuto (en Unión y Ben Hur, de Rafaela) y Alexis Ferrero (en Ferro, Tigre y Atlanta), el mediocampista Juan Sebastián Verón (en la B Nacional, con Estudiantes) y los delanteros Esteban Fuertes (en Los Andes y El Porvenir), José Sand (en Independiente Rivadavia y Defensores de Belgrano), Matías Defederico (en Huracán) y Gonzalo Bergessio (en Platense).

Y de esos recorridos por el Ascenso, hay historias que, ahora, parecen increíbles. A Ferrero la novia (su actual esposa) le tenía que prestar plata para que viajara en colectivo. Lo rescató Salvador Pasini, cuando dirigía a Atlanta, de una prueba de más de 200 futbolistas libres. "Por eso, estar acá tiene un valor especial. Es una manera de agradecerles a todos los que creyeron en los días difíciles", le dice a Clarín el marcador central de Colón.

Campestrini, quien hizo las inferiores en Rosario Central, se fue al descenso de la B a la C, la cuarta categoría del fútbol argentino, en la temporada 2002/03. Ahora, en Ezeiza, luce emocionado: "Es increíble estar acá, con Diego. Y me emociona que él diga que me seguía desde cuando jugaba en el Ascenso. Ahora estar acá es cumplir el sueño de pibe".

Fuertes tiene 36 años. Es el más veterano del plantel local y conoce las rudezas de la B Metropolitana. Los Andes y El Porvenir, en la tercera categoría, fueron su plataforma de relanzamiento: hizo 34 goles en 57 partidos entre 1992 y 1994. Inmediatamente, en 1995, lo contrató Platense para jugar en Primera A.

A José Sand lo rechazaban desde La Techada de Defe, en el Bajo Núñez, en los comienzos de la temporada 2002/03. Pero se sobrepuso con su ley: hizo 21 goles en 47 encuentros y terminó escuchando aplausos. "Son todas experiencias que sirven. Y mucho. Ir a Defensores era un modo de volver a empezar...", cuenta el impresionante goleador de Lanús (lleva 45 tantos en 59 partidos).

Hace menos de tres años a Ignacio Canuto le costaba ganarse espacio en Ben Hur de Rafaela. Pero en breve se consolidó en Unión, llegó a Argentinos y sorprendió en este Clausura como defensor goleador. Y lo llamó Maradona. "Fue todo muy rápido. Que pase esto es la demostración de que si uno se esfuerza puede crecer", cuenta el zaguero que suma cinco tantos en 16 encuentros en la máxima categoría. Este santafesino de 23 años es otro soldado de Diego y de su Selección del Ascenso.

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