En seis meses, la Provincia quiere terminar con las Urpes

Reemplazarían ese adicional por una bonificación remunerativa. Es una estrategia de "blanqueo salarial"
La vigencia de las Urpes como un adicional que reciben los trabajadores estatales bonaerenses, estaría muy cerca de llegar a su fin. El gobierno provincial se ha fijado un plazo de 6 meses para hacer desaparecer ese concepto y reemplazarlo por una bonificación remunerativa en todas las reparticiones públicas.

En las últimas horas, funcionarios de los ministerios de Economía y Trabajo le comunicaron a varios gremios estatales la decisión de avanzar con el "blanqueo" de estas sumas, durante un encuentro reservado que mantuvieron en la cartera laboral.

Se trata de un proyecto que está en la agenda de los funcionarios desde hace algunos meses, pero que ahora, concluida la etapa de la recomposición de los sueldos, la administración de Daniel Scioli busca empezar a discutir.

La propuesta oficial pasa sustancialmente por ir eliminando en forma gradual las Urpes, un concepto salarial que surgió hace unos 8 años durante el gobierno de Carlos Ruckauf, para transformarlas en bonificaciones remunerativas. Y el plazo que se autoimpuso el gobierno es de 6 meses, según lo anticipado a los sindicatos.

De tal forma, se estima que el gobierno provincial utilizará parte del próximo aumento salarial que comenzará a discutir en febrero próximo con los sindicatos para aplicar posiblemente desde marzo, para profundizar el blanqueo de esas sumas.

La importancia de esta decisión es que se eliminarían estos pagos "en negro", ya que no tienen aportes y, por lo tanto, dejan de ser percibidos cuando el empleado se jubila. Al ser transformados en una bonificación remunerativa, serían cobradas además por los jubilados.

La decisión de "sincerar" el salario, tal la definición de los funcionarios bonaerenses avanzará con una prueba piloto en todo el ministerio de Trabajo.

PASOS PREVIOS

En rigor, la administración Scioli ha dado pasos concretos, plasmados en los aumentos salariales que otorgó este año, en dirección a "blanquear" conceptos salariales. Tanto en los ajustes promovidos en marzo como en agosto, se promovió la incorporación de sumas no remunerativas al básico y, en otros casos, esas sumas pasaron a ser remunerativas.

De esta manera, esa decisión terminó impactando con el aumento de la antigüedad y, además, benefició a los pasivos.

Pero las Urpes tienen su particularidad. No son como las bonificaciones que tienen un monto único y las reciben todos los empleados, sino que esta retribución no es uniforme. Incluso, hay empleados que las cobran y otros no.

Esta situación se genera a partir de que la decisión de pagar Urpes es absolutamente discrecional. Un jefe puede distribuir Urpes, como en la práctica ocurre, de acuerdo a un criterio personal, sin tomar en cuenta en muchos casos capacidades de los empleados o para premiar un buen desempeño.

Así, surge como una primera cuestión compleja de resolver cómo hacer para no plasmar una inequidad salarial perpetua cuando se blanqueen las Urpes.

Más allá de la decisión oficial plasmada en los aumentos generales, tras la última negociación salarial al gobierno provincial le quedaron algunos conflictos sectoriales por resolver. Y para solucionarlos, optó por ir aplicando una eliminación de Urpes que existían en varios ministerios, como un adelanto de lo que se vendrá.

Por ejemplo, se acordó con los empleados del Instituto de Previsión Social la absorción del 50% de las Urpes que cobraban los agentes para transformarlas en una bonificación remunerativa.

Otro caso fue la resolución del conflicto en el ministerio de la Producción. Los empleados venían reclamando que se les pagaran 600 pesos de Urpes, pero el ministerio de Economía y optó por una mejora remunerativa.

En esa misma sintonía, los porteros de las escuelas cobraban como suma fija 60 pesos de Urpes por mes. En el último aumento, la Provincia dispuso crear una bonificación remunerativa de 197 pesos que absorbió esos 60 pesos de Urpes.

Tal como había adelantado este diario, el blanqueo total de Urpes comenzará en el ministerio de Trabajo, donde la distribución de Urpes es bastante uniforme y simplifica el trámite de absorción.

Para en otros casos, en cambio, el mecanismo demandará un trabajo arduo y el acuerdo de los gremios.

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