Seguridad VIP: turistas pagan custodia personal para sus casas

Es un servicio exclusivo que eligen quienes han sufrido algún hecho de inseguridad. Contratan a agentes privados o de la Bonaerense.
"Nuestra casa se llama Martinica, pero en cualquier momento le cambiamos el cartel por una que diga La Jaula. Ahora tenemos rejas en todos lados, además de alarma perimetral, sensores de movimiento y monitoreo permanente. Parece que estamos en una prisión. Esto está cada vez peor", comenta a PERFIL Florencia Di Nardo, quien junto a su familia veranea en las playas de Pinamar desde fines de los 80.

Hace tres años que los Di Nardo inauguraron su casa del bosque, a metros de La Frontera, y desde ese momento fueron víctimas de tres robos, uno cada verano.

El último fue en el mes de diciembre pasado, cuando aprovechando un fin de semana largo viajaron para disfrutar de su casa de Pinamar. Con todo cerrado y las alarmas prendidas, salieron tranquilos a cenar. Pero cuando estaban leyendo el menú un llamado les advirtió que habían entrado en la casa y se habían escapado con las cosas de valor.

"En un minuto cincuenta se llevaron todo lo que encontraron. Es increíble: rompieron una abertura y en doce segundos atravesaron el living para llegar al dormitorio principal. Se llevaron dinero en efectivo, electrónicos y el reloj de mi mujer. Es evidente que hacen inteligencia previa, ingresan después de que pasa el patrullero y se van antes de que lleguen los de la alarma", explica indignado Di Nardo padre.

Ese fue el punto de inflexión para esta familia que, aconsejada por unos amigos que ya lo tienen, decidió contratar custodia privada en la puerta de su casa, un servicio muy exclusivo que comienzan a solicitar algunos de los visitantes VIP de estas playas. "Son casos muy particulares quienes piden este tipo de custodia. Generalmente lo solicitan aquellas personas que han sufrido hechos de inseguridad y se quedan con miedo. Este verano tuvimos 17 contrataciones de este tipo en Pinamar y Cariló", explica Matías Syannes, director de la empresa Gerenciamiento de Seguridad Privada (GSP). Aunque también hay familias que directamente deciden pagar un adicional a la Policía Bonaerense para garantizarse este servicio puerta a puerta.

La presencia de un vigilador a domicilio, en contacto permanente con la central, cuesta entre 23 y 28 pesos más IVA la hora. La cobertura es principalmente durante la noche. "La contratación de un custodio es efectiva, porque es evidente que quien está buscando dónde delinquir no se acerca a una casa con refuerzos", comenta el ingeniero Miguel Avendaño, presidente de la empresa de seguridad IASSA, una de las más importantes de Pinamar.

Otra familia que debió habituarse a veranear con custodia son los padres y hermanos de Gonzalo Etcharrán, el bancario que fue asesinado en Ciudadela el 16 de octubre de 2009, tras ser asaltados el pasado 15 de enero. "Vinimos a descansar y fuimos demasiado confiados. Después de que nos robaron, pensamos en volver a Buenos Aires. Ahora tenemos un patrullero que nos custodia las 24 horas y gracias a eso dormimos tranquilos", explica Romina Etcharrán.

Las agencias de seguridad de la zona advierten que la instalación de barreras infrarrojas exteriores en los domicilios y los botones antipánico son también dos servicios exclusivos que comienzan a pedirse por estas playas.

Los Di Nardo coinciden en que así están más tranquilos: "Antes robaban las casas sin alarma, ahora nadie se salva. Por eso tenemos un guardia en casa desde las ocho de la noche hasta las seis de la mañana. Por lo menos ahora podemos comer un asado tranquilos en el parque. Es la única forma para pasar unas vacaciones sin temor a los rateros y ladrones".

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