Seguridad y tránsito, prioridades de la nueva Policía Metropolitana

"No voy a dudar en destrozar al que se equivoque adrede", espetó Montenegro a los agentes
"Soy cuidadoso con el que me responde, pero perverso con el que me caga. No voy a dudar en destrozar al que se equivoque a propósito." Esta fue apenas una de las frases disparadas ayer por el ministro de Justicia y Seguridad de la ciudad, Guillermo Montenegro, al dirigirse a unos 400 agentes de la Policía Metropolitana, que el viernes próximo terminarán el curso de formación y capacitación en la nueva fuerza.

El encuentro, al que asistió LA NACION, tuvo lugar en una charla en el Instituto Superior de Seguridad Pública, en Parque Avellaneda.

En su dura y particular arenga a los policías que ocuparán mandos medios, Montenegro pareció en todo momento dejarles un punto en claro: que el principal objetivo de la Policía Metropolitana será el ordenamiento del espacio público, es decir, el normal funcionamiento del tránsito y garantizar la seguridad.

En la segunda quincena del mes venidero, saldrán a la calle los primeros 40 agentes que colaborarán con los fiscales de la ciudad, principalmente en delitos vinculados con la portación de armas y la movilidad.

Con un lenguaje que por momentos apelaba a la jerga policial (Montenegro fue juez federal), el ministro esbozó ante la audiencia los primeros lineamientos de las prioridades de la novísima policía. "El ordenamiento del espacio público no quiere decir que la policía sólo vaya a disuadir manifestaciones; ésta será una de las tantas cosas que tendrá que hacer para responder a las necesidades de los vecinos, como custodiar su seguridad y prevenir el delito", dijo.

El discurso de Montenegro, seguido con atención por inspectores, subinspectores, oficiales y suboficiales, rescató valores como la honestidad, la educación, la firmeza y el trabajo. "El que vino acá por la plata se equivocó. Tienen que tener la convicción y el orgullo de pertenecer a esta policía. Por ahí acá se sentirán más respaldados que en otras fuerzas, pero seguramente también tendrán más exigencias. Así que defínanlo ahora: si no tienen claro esto, no perdamos el tiempo."

La voz del ministro, potenciada por un amplificador, resonaba en el silencio de un gimnasio sólo poblado por rígidos uniformados sentados, de brazos cruzados. "Tienen que ser exigentes con todo; la cagada de alguno de ustedes es la cagada de la Policía Metropolitana. Estén en todos los detalles: o hacemos historia o somos historia. No voy a dudar en castigar al que se equivoque a propósito o al que no trabaje", dijo el funcionario.

Los primeros 40 agentes que trabajarán con la justicia contravencional de la ciudad son del área de investigación; no estarán uniformados, en un principio, y tendrán base en las fiscalías. Fuentes de la Fiscalía General de la ciudad indicaron a LA NACION que desconocen cuál será el perfil de los agentes que dentro de dos semanas trabajarán allí. Pero prevén que colaboren en la prevención e investigación de los delitos de portación y tenencia de armas, y los referidos al tránsito.

A la calle

El gobierno porteño prevé para antes de fin de año destinar, en total, 850 efectivos a tareas de calle. De ese total, el 60 por ciento proviene de la Policía Federal. Le siguen en número los que se desempeñaban en la bonaerense, y en las policías de Córdoba y Santa Fe, de la Prefectura y Gendarmería Nacional, entre otras.

"Tendremos una guardia de infantería, porque la policía la tiene que tener. Pero no es para controlar piquetes solamente, sino para actuar también en otras cuestiones referidas al espacio público. Esta unidad estará lista el año próximo", comentó Montenegro a LA NACION.

Según el ministro, se avanzó en las negociaciones con la Policía Federal para acordar cuestiones operativas en la ciudad; en tanto, cuando a fin de año la policía de Macri salga a la calle -sería el 20 noviembre próximo-, tendrá su base operativa en dos puntos del distrito: en el predio donde funciona la escuela policial, en Villa del Parque, y en el Centro Unico de Comando y Control, en Chacarita. Mientras que el área de investigaciones estará en el edificio de Justicia y Seguridad, en Barracas. "Quiero una policía que le responda al vecino y no al gobierno, que está de paso", dijo Montenegro.

40

efectivos de investigación

* Debutarán la segunda quincena del mes próximo. Trabajarán junto con los fiscales de la ciudad.

810

agentes con experiencia

* Estarían listos para salir a la calle, preferentemente para actuar en cuestiones vinculadas con el tránsito. Actuarán desde el 20 de noviembre próximo.

250

agentes de infantería

* Esta unidad comenzará a capacitarse desde el mes próximo.

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