"La seguridad tiene que ver con la educación, la inclusión y el trabajo"

Carlos Arroyo anunció que sus primeros proyectos apuntarán a la creación de un hospital municipal de mediana complejidad y la policía comunal.

La lista del Frente es Posible que encabezó Carlos Arroyo dio la sorpresa de las elecciones: con el 11,1 por ciento de los votos consiguió ingresar dos concejales a partir de diciembre.

Mano a mano con LA CAPITAL, el ex director tránsito analizó el resultado de los comicios y anunció que sus dos primeros proyectos serán la creación de un hospital municipal de mediana complejidad y la policía comunal. Además afirmó que el tránsito en la ciudad es caótico y que la inseguridad se soluciona con educación, inclusión y trabajo.

- Tuvo un grupo reducido y poco presupuesto para trabajar en la campaña ¿Qué análisis hace de la elección y por qué cree que consiguió tantos votos?

- Vi que la elección aparecía muy difícil, fundamentalmente por la diferencia enorme de recursos. De todas maneras preveíamos que íbamos a hacer una buena elección sin poder determinar exactamente en que medida. Para nosotros es un motivo de agradecimiento que la ciudad de Mar del Plata haya confiado en nuestra capacidad para poder contribuir en el funcionamiento del gobierno. De ninguna manera venimos con la idea de ser oposición.

- ¿Cómo va a ubicarse la oposición dentro de un Concejo con mayoría oficialista?

- No me gusta la palabra oposición. Vengo a colaborar para mejorar la calidad del gobierno. No me voy a oponer a nada y me voy a oponer a todo lo que sea salirse del marco legal.

- ¿Qué opina del gobierno de Pulti?

- Que es mucho mejor que los dos anteriores. Nobleza obliga: hay muchas cosas de la administración Pulti que yo hubiera hecho mejor, pero debo reconocer que hay algunas cosas que se están haciendo bien. Lo que menos me gustó es que haya tenido una política dual con respecto a su partido.

- ¿Cómo ve el tránsito en Mar del Plata?

- El tránsito en Mar del Plata es caótico por muchos motivos. Hace muchos años que no hay decisión política de resolver el problema. Pero también lo que hay que hacer es un programa de alcance nacional que sea respetado en todo el país. Mar del Plata puede mejorar mucho, pero tiene que hacer una política de tránsito en serio.

- ¿Cuáles serán los primeros proyectos que presentará en el Concejo?

- Voy a cumplir las promesas. El primer proyecto se refiere a la creación de un hospital de mediana complejidad que la ciudad necesita sí o sí. El segundo es plantear la necesidad de crear una escuela de policía municipal, que no será común como la de la provincia. Quiero hacer una policía que se ocupe de la seguridad en todo sentido.

- Usted tiene una imagen de hombre duro. Mar del Plata vivió en los últimos tiempos graves casos de inseguridad ¿Cree que que esta situación puede haber influido en los votos que sumó?

- El desgraciado hecho del taxista fallecido no influyó. En realidad, mi trabajo en materia de seguridad no empezó ahora sino en el año '80. La gente ya me conoce. Es posible que haya escuchado en mi discurso que no estoy del todo de acuerdo con las últimas medidas que se tomaron porque tampoco podemos tener en funciones policiales a una institución que no ha sido creada para eso. Como medida de emergencia sirve, porque a esta situación hay que ponerle un freno. Pero la situación de fondo no va a llegar de esta manera.

- ¿Qué se puede hacer para mejorar la seguridad?

- En Mar del Plata también hay medidas de seguridad que se pueden realizar sin necesidad de aumentar los efectivos.

La seguridad no se trata de comprar más patrulleros ni de comprarle a la policía armas más potentes. El tema es más complejo, tiene que ver con la inclusión, con la arquitectura de la ciudad, con la iluminación, con la educación, con las fuentes de trabajo y también con un sistema de represión que funcione. Para eso tiene que prever qué hacemos con la persona que delinquió una vez y que sale de la cárcel. Hay que darle trabajo y hacerle un seguimiento.

- La gente espera escuchar de usted un discurso de mano dura. ¿Se sorprenden cuando lo escuchan hablar de soluciones con alto contenido social?

- Sí. El problema son los estereotipos y los sellos que se le ponen a uno. Aquí se confunde la mano dura con la aplicación de la ley. De lo que yo nunca me aparté y siempre consideré una solución inexcusable es que se aplique la ley estrictamente.

- Es director de una escuela hace muchos años. Recién hablaba que para solucionar la inseguridad hay que apuntarle a la educación ¿Ve muchas diferencias entre los chicos de menos recursos de hoy y los de hace 20 años?

- Hace años había mucha más contención familiar. A medida que la situación económica se fue deteriorando, el hombre y la mujer han tenido que salir a pelear por la vida. Eso provocó que los chicos queden solos. Noto que la juventud está muy sola. Y para peor, los adultos no tienen una gran tendencia a mantener una comunicación fluida. Los adolescentes son sinónimo de esperanza, justicia y nobleza. Pero por razones económicas a la juventud se le venden modelos equivocados. A mis alumnos les explico que tiene que bajar el cuadrito de Tinelli y poner el del general Belgrano. No hay que pensar que la juventud es peligrosa. Una de las cosas que a mí me molesta mucho es cuando se habla de delincuencia y pobreza. Cuando se analiza en serio las cosas, los delincuentes más peligrosos son de clase media y alta. El delincuente de la villa te puede llevar una cosa, el otro delincuente es el asesino serial. Es el que hace un negocio prohibido por la ley y mata a millones de personas.

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