"La seguridad pública es una asignatura pendiente del peronismo"

El ex concejal oficialista hoy trabaja en Nación. Interesado, como hace años, en los temas de seguridad, criticó las políticas locales en esa materia. "Son un espejo de Provincia, donde hoy no hay ni un diagnóstico", afirmó.
En el último tramo de su mandato como concejal, desde la bancada oficialista, Gustavo Sicca aparecía como uno de los posibles nombres para tomar las riendas de Control Urbano, en especial cuando se supo que Oscar Clarensio podía llegar a ocupar una banca. Sin embargo, esa candidatura para sumarse al Departamento Ejecutivo se fue desvaneciendo y el 10 de diciembre Sicca dejó su banca sin ofertas locales a la vista.

Hoy, con un trabajo en el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de Nación, mira la carencia de resultados en la materia. Y los expuso en diálogo con este medio.

- ¿Cómo analiza las políticas de seguridad local?

- El tema en el ámbito local no escapa o es un espejo de la problemática que hoy vive la provincia de Buenos Aires. No hay un rumbo claro en la materia y como pasó en provincia hay una falta de conducción política de un proceso y control popular. Más allá de los nombres, se suponía que Arslanián tenía un proyecto pero no dejó de lado la conducción política y contempló mecanismos de control ciudadano. Eso es central. Ningún proceso de contrarreforma, en 20 años de la provincia, tuvo éxito. Se pasó de la primera reforma de Arslanián a "meterle balas a los delincuentes" como planteó Ruckauf. Y lo de Scioli, que volvió a la jefatura única en manos policiales, devolviéndole la conducción política a la fuerza. No obstante eso, no hay resultados. Hoy no tenemos ni diagnóstico.

- ¿Observa algún matiz diferente a nivel local?

- No, porque lo que podía ser un cambio en lo local estaba íntimamente ligado a la participación ciudadana y a la construcción local de un modelo de seguridad. Escapás a funcionar como espejo de la provincia cuando podés conseguir un modelo local. Eso se queda al margen de los cambios de ministros.

En Luján se inició un proceso de participación comunitaria y control de la gestión antes de la asunción de Arslanián. Cuando él asumió, nosotros en Luján ya estábamos en sintonía, más allá de acuerdos y desacuerdos. Pero ahora te cambian el ministro y sonaste porque no tenés un plan. De todos modos, la seguridad ciudadana es la asignatura de la democracia.

- En Luján no funciona un foro o consejo de seguridad

- Nada. Hoy la participación ciudadana no existe. Y según salió en los medios llegamos a un modelo que generó una crisis con un funcionario policial municipal golpeando a un chico a la salida del boliche.

- ¿Cómo encuadra la colocación de cámaras de seguridad en la vía pública?

- Para mí las cámaras son una herramienta. Colabora en la construcción de un proceso o en el desarrollo de un programa. El modelo de Ezeiza, esquema repetido en varios municipios, es un modelo de seguridad privada. Tomar policías retirados para hacer cuadrículas y vigilancia, poner más patrulleros, dista mucho de ser un modelo preventivo, sino más bien reactivo.

- Tanto Luján, como Provincia y Nación tienen una coincidencia. Sus autoridades hablan de seguridad sin mencionar o aplicar políticas de inclusión, educativas y demás.

- Estoy de acuerdo. En todo este tiempo, los especialistas y demás no lo mencionan. Pero me exime de cualquier comentario que el gobernador Scioli vaya a discutir sobre seguridad al programa de Mirtha Legrand. A mí me gustaría verlo discutir en un ámbito académico donde haya gente que pueda plantear la discusión en otros términos. Nadie habla de la exclusión de la violencia cero. Está probado en el mundo que no se soluciona la seguridad pública con más represión. No lo consiguió ningún país. Los países que hoy tienen mejores estándares en seguridad pública no lo consiguieron con más inversión en la construcción de cárceles o con más policías en la calle. Los aspectos de las soluciones pasan por lo social.

- Durante muchos meses estuvo dentro del bloque de concejales oficialistas. ¿No logró filtrar propuestas en la materia?

- No. No hay permeabilidad en determinados temas. Y no sólo englobo al gobierno de Luján. No existe la permeabilidad porque es una discusión pendiente directamente en el seno del peronismo. Yo, como peronista, no adscribo al modelo de seguridad que plantea Stornelli. O el establishment y aquellos a los que Stornelli representa. Hoy en realidad no hay modelo, no hay un norte. Pero es una asignatura pendiente del peronismo como fuerza política que yo considero un movimiento político progresista. No se discute profundamente el tema de la seguridad pública. Sí tengo en cuenta que el campo popular dio una respuesta en su momento a la defensa nacional, pero fue por una crisis muy profunda. Se trabajó en muchos sentidos, pero se dejó de lado la seguridad interior. Hubo amplios sectores de la comunidad que ante esa crisis supieron qué rol debían cumplir las fuerzas armadas.

Estoy de acuerdo con lo que dice Zaffaroni. Venimos repitiendo y haciendo modificaciones en el mismo modelo militarizado, que a través del tiempo no dio respuesta a la gente. Y tengamos en cuenta que hoy la seguridad para los vecinos es un tema vital, que se lo menciona por encima de otras preocupaciones como las económicas. Ni hablar si se analiza la victimización, es decir cuántas personas directa o indirectamente estuvieron afectadas por un delito. Nadie trabaja en la prevención de los delitos; cómo trabajamos con los sectores más vulnerables y cómo trabajar con los actores que están al borde de ser partícipes en esta cuestión. Es un debate que nos debemos.

- Un debate también pendiente en Luján.

- Sí, Luján hoy recibe un programa de nivel nacional que permite la colocación de cámaras, pero miremos los resultados. Además, se suponía que desde el Estado habría un control sobre cómo se trabajaba con esas herramientas y de eso no hay nada. En eso le tengo que dar la derecha a ustedes, que lo dijeron hace tiempo.

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