Seguridad privada en el Hospital Municipal

Desde comienzos del año

Como consecuencia de algunas situaciones conflictivas que, en reiteradas oportunidades se habrían originado en el Hospital Municipal, en las que el personal (profesionales o no) se sintió agredido (de palabra o de hecho), el director del nosocomio público, con la anuencia de las más altas autoridades comunales, habría dispuesto la contratación de un servicio de seguridad privado con la finalidad de evitar -en la medida de lo posible- cualquier intento de desorden que se produzca en el lugar.

Si bien está información no fue suministrada ni confirmada por los funcionarios competentes, nuestros periodistas pudieron constatar que en el pasillo existente en el área de la guardia, a no más de cinco metros de la puerta de ingreso que está en la esquina de las avenidas Hijas de San José y Cecilio Lamón, se ha instalado una casilla, que en su parte superior tiene un cartel de fondo blanco y con letras azules la palabra 'seguridad'. Es la clásica casilla que puede apreciarse en cualquier empresa que posee vigilancia. Según algunas voces escuchadas en el lugar, este servicio de seguridad estaría en el Hospital Municipal desde el pasado 1 de enero, y estaría a cargo de una conocida empresa del rubro, con sede en la calle Chacabuco. Lo que no trascendieron fueron las condiciones económicas en las que se dispuso este servicio, ya que al no existir información oficial, ni el expediente correspondiente pasar por el Concejo Deliberante (si es que corresponde), se desconoce totalmente no sólo el monto que percibe mensualmente la empresa que presta el servicio, sino que tampoco se conoce con exactitud el o los motivos de su contratación, ni las prestaciones que brinda. Son sólo detalles, pero a veces, son detalles que la población necesita o desea conocer y que las autoridades no pueden dejar de informar. Alguien estrechamente ligado al Hospital Municipal, dijo días pasados que al servicio de guardia de los fines de semana, concurren entre 120 y 160 personas de todas las condiciones sociales y, en ciertas ocasiones, ante la demora que se produce para ser atendidos (por la cantidad de pacientes), se ponen molestos, insultan o intentan agredir de hecho al personal de guardia. 'A veces, estas mismas personas cuando concurren a un centro privado de salud esperan una o dos horas para ser atendidos sin decir absolutamente nada, pero vienen al Hospital y cuando están más 15 ó 20 minutos, se ponen insoportables', manifestó el hombre, con lo cual, tal vez, quiso o intentó, en cierta manera, justificar la contratación del servicio de seguridad privada.

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