La seguridad de la F. 1, en la mira.

El accidente de Massa y el desprendimiento del neumático del Renault de Alonso encienden una luz de alerta.
"El deporte motor es una actividad peligrosa. Respete las reglas", advierte la Federación Internacional del Automóvil (FIA) en las credenciales que entrega para habilitar el pase a los diversos accesos de un autódromo. Si bien los desarrollos permanentes para la evolución de la seguridad es exhaustiva, jamás se reducirá el riesgo a niveles de nulidad. Y esas pequeñas probabilidades de incidentes pueden derivar en grandes tragedias.

Las imágenes del golpe que recibió el brasileño Felipe Massa en la cabeza, tras pegarle a un resorte del sistema de amortiguación del BrawnGP, que conducía su compatriota Rubens Barrichello, aún conmueven. En esa situación, se produjo una serie de inconvenientes que derivaron en la lesión del paulista: el desprendimiento del elemento del coche blanco y justo el impacto, a 230 km/h, del resorte en el casco de Massa en plena clasificación del GP de Hungría.

Un día después, el Renault del español Fernando Alonso perdió un neumático, el delantero derecho. Después de que la Fórmula 1 haya difundido trabajos y desarrollos para que no se "perdieran" las ruedas de sus automóviles, ese incidente resulta, por lo menos, sorprendente. Para los comisarios, lo más grave fue que el equipo dejó salir el auto sin ajustar el cobertor de la llanta y, además, no informarle al piloto por radio, ya que Alonso preguntó porque pensaba que se había pinchado la cubierta.

"No creo en las casualidades. Acá hay un segundo mensaje en todo esto. Algo similar ocurrió en Imola, en 1994, pero con la pérdida de pilotos [en alusión a los golpes mortales de Ayrton Senna y de Roland Ratzenberger]. Las cosas ocurren por una razón", indicó Barrichello, que en ese fin de semana fatal (el último que vivió la Fórmula 1), también fue víctima de un accidente grave.

¿Por qué ocurre esto? Los equipos efectuarán sus respectivos análisis, al igual que la FIA, que tiene los elementos en cuestión en su poder. Hay un detalle que no es menor: ya no hay pruebas en la F. 1. Los equipos llegan con las evoluciones de sus autos para estrenarlas en la pista. Los ensayos no sólo se efectúan para mejorar el rendimiento de los coches. También es para asegurar las innovaciones.

Tiempos políticos invaden a la FIA, con las elecciones en octubre para saber quién sucederá al polémico Max Mosley. "En la F. 1 quizá hemos estado demasiado concentrados en la política. Tenemos que volver al campeonato, a la lucha, al espectáculo y a la seguridad", comentó a la agencia Reuters el director de McLaren, Martin Whitmarsh. Muchas advertencias para una actividad riesgosa.

* Di Montezemolo visitó el hospital de Budapest

"Fue un accidente grave e increíble, pero gracias a Dios es una situación diferente a la de 1976, cuando visité a Niki Lauda tras su accidente en Nürburgring. Ahora tenemos que esperar, pero las señales son esperanzadoras", dijo Luca Di Montezemolo, presidente de Ferrari, tras reunirse en Budapest con la familia de Felipe Massa, en el hospital.

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