El segundo cordón bonaerense, la luz de esperanza del Gobierno.

El segundo cordón bonaerense, la luz de esperanza del Gobierno.
Para el kirchnerismo se perfila como el territorio donde se dará la madre de todas las batallas. El lugar donde en las elecciones de octubre no sólo tiene que ganar, sino arrasar. Y si no se puede arrasar, por lo menos sacar una amplia ventaja. El Conurbano siempre fue clave en las elecciones en la provincia de Buenos Aires. Pero si en esta oportunidad esa zona va a ser esencial, más lo será el segundo cordón. El más densamente poblado. Y el más pobre.
Es por esto que el ex presidente Néstor Kirchner está manteniendo reuniones con los principales caciques de la región y les promete fondos para obras. “Necesitamos sacar casi el 50 por ciento en el segundo cordón del Gran Buenos Aires”, dicen que repite el titular del PJ. Esa obsesión tiene una razón clara. El interior de la Provincia ya lo da por perdido: en los grandes centros urbanos ya tuvo dificultades en el 2007, y el resto son zonas rurales, fuertemente enemistadas con el Gobierno desde el conflicto por la Resolución 125. Sectores del peronismo disidente reconocen que allí la Coalición Cívica y la UCR “están fuertes”, pero prometen pelearle. El peronismo kirchnerista, en tanto, está más complicado y quedaría lejos de esa pelea.

Por eso, una buena elección en el Conurbano que representa más del 65 por ciento de la Provincia, es más importante que nunca para el oficialismo. Y, especialmente, en los trece partidos que forman el segundo cordón, porque el Gobierno especula que en el primer cordón (Vicente López, San Isidro, San Martín, entre otros) puede ser más complicado arrasar. A medida que se aleja de la General Paz, más chance tiene de sacar amplias diferencias.

Y Kirchner está dedicado a esta tarea. En la última semana recibió, por lo menos, a tres intendentes del segundo cordón: Julio Pereyra (Florencio Varela), Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Mario Ishii (José C. Paz). Antes, ya había recibido a otros, como Juan José Mussi, de Berazategui. Y la lista seguramente continuará.

A todos los recibe con una carpeta con datos de su municipio, con toda la información que necesita, tanto para presionar como para negociar o ceder: electores, resultados de la elección del 2007 y las necesidades de obras.

Para medir la importancia que tiene el segundo cordón del Conurbano bonaerense basta comparar la cantidad de electores con otras regiones del país. Los más de 3 millones de personas que estuvieron habilitadas para votar en el 2007 en los trece municipios en cuestión son más del doble de los electores de las cinco provincias de la Patagonia. Y son 300 mil electores más que la región del Noroeste argentino (Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca).

Se estima que más de diez millones de personas viven en ese sector del Gran Buenos Aires, de los cuales, según el cuestionado INDEC, hasta la primera mitad del 2008 el 18 por ciento son pobres y el 5 por ciento indigentes.

En las elecciones presidenciales, Cristina Fernández de Kirchner recibió más de un millón de votos solamente en el segundo cordón. Significó el 34 por ciento de su total en la Provincia. Excepto en dos partidos, en los once restantes sacó arriba del 50 por ciento. En uno incluso (Malvinas Argentinas) superó el 60 por ciento.

Por lo tanto, para que se cumplan las intenciones de Kirchner los intendentes del segundo cordón, acostumbrados a ganar elecciones, tienen que garantizar, por lo menos, una elección como la del 2007.

Catamarca: el primer test electoral para el matrimonio K

El matrimonio presidencial tendrá su primer test electoral el próximo 8 de marzo. Será en la provincia de Catamarca y abrirá el cronograma electoral luego del extenso conflicto con el campo, que provocó una diáspora dentro de las huestes del kirchnerismo.

Catamarca, gobernada por el radical Eduardo Brizuela del Moral, elegirá legisladores provinciales y ediles comunales en un mes.

El escenario no es fácil para el gobierno de Cristina Fernández. El gobernador Brizuela rompió sus vínculos con la Casa Rosada tras la puja con el campo y ahora desde el radicalismo disputará los comicios locales. El PJ y el Frente para la Victoria alientan una visita de la Presidenta para el próximo 23 de febrero para conseguir más votos.

El viernes se inscribieron en la Justicia electoral las alianzas que participarán en las elecciones. Brizuela lo hizo a través del Frente Cívico y Social con el apoyo de 19 partidos, entre ellos, la UCR, Recrear y hasta el Partido Socialista. En tanto, el PJ y el Frente para la Victoria se anotaron juntos bajo el patrocinio del ex cuñado presidencial Armando “Bombón” Mercado.

A último momento, en una situación todavía confusa, se adhirió el Movimiento de Afirmación Peronista (MAP) que responde al senador Ramón Saadi, ahora de buen vínculo con el kircherismo.

En Catamarca aseguran que el dirigente gastronómico Luis Barrionuevo se mantendrá prescindente de la elección local. Pero, por las dudas, se anotaron en la Justicia electoral para competir por un lugar en octubre.

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