Mangeri, el encargado del edificio donde vivía la joven asesinada, pidió ampliar su testimonio; sin embargo, cuando estaba en el juzgado desistió y fue llevado al penal de Ezeiza
Es la segunda vez que Mangeri, de 45 años y que desde hace 12 años trabaja como encargado en el edificio de Ravignani 2360, en Palermo, donde vivía la víctima, se niega a declarar ante el juez de instrucción porteño Roberto Ponce, que hasta ayer subrogaba a su par Javier Ríos.
Será el juez Ríos quien defina la situación procesal del único imputado que tiene la investigación.
La primera vez que se negó a declarar fue el sábado pasado, pocas horas después de pasar de testigo a imputado. Según informó anteayer el Ministerio Público, el viernes pasado, Mangeri había "sido trasladado ante la fiscal María Paula Asaro con la fuerza pública en virtud de las inasistencias injustificadas a las citaciones previas".
Eran las 5.15 del sábado y después de ser revisado por personal de la División Medicina Legal de la Policía Federal Mangeri se quebró y dijo: "Soy el responsable de lo de Ravignani 2360. Fui yo. Mi señora no tuvo nada que ver en el hecho". Ante esa situación, Asaro suspendió la declaración testimonial y se comunicó con el secretario del juez e hizo constar todo en un acta.
A la tarde del sábado, en la primera declaración indagatoria y con la representación del defensor oficial Carlos Garay, el imputado hizo uso del derecho constitucional de negarse a declarar.
Ayer, la familia de Mangeri quiso que el abogado penalista Miguel Ángel Pierri fuera el letrado defensor, pero según informaron fuentes judiciales a la agencia Télam el acusado dejó asentado por escrito que se quedaba con su defensor oficial.
"Mientras yo lo defienda, no va a declarar", sostuvo Garay al portal judicial www.infojusnoticias.gov.ar.
Pierri explicó que un par de abogados de su estudio fueron durante el día al penal de Ezeiza a ver a Mangeri para tratar de tener una entrevista con él.
La esposa de Mangeri, Diana Saettone, insistió ayer en la inocencia de su marido y reiteró que no tiene nada que ver con el homicidio de la chica de 16 años.
La mujer, cabe recordar, dijo que el viernes pasado en la fiscalía uno de los hermanos de Ángeles le pedía perdón y le decía que estaba seguro de que el encargado no había tenido nada que ver.
Según informó la agencia de noticias DyN, cuando le preguntaron si pensaba que lo habían acusado a propósito, Saettone afirmó: "Y si no por qué me va a pedir [perdón]. Además, si mi esposo la mató, para qué lo van a apretar. Yo no puedo acusar a nadie, defiendo a mi esposo".
En la Fiscalía de Instrucción N°35 y en el juzgado de Ríos esperan el resultado de una serie de peritajes. Aguardan los estudios de ADN a las muestras extraídas debajo de las uñas de la víctima, para determinar si llegó a arañar y quedarse con el patrón genético de su asesino en un intento de defensa.
Los investigadores esperan encontrar ADN de la víctima en algún elemento o sitio que comprometa al imputado, como los cabellos y manchas que fueron levantados en el sótano del edificio o en el auto Renault Megane de Mangeri.
En el pedido de declaración indagatoria, la fiscal Asaro sostuvo que el encargado "habría causado la muerte de Rawson horas después de haberla interceptado en el interior del hall del edificio sito en Ravignani 2360, PB, en momentos en que regresaba de una clase de gimnasia del Instituto Virgen del Valle, a las 9.50, aproximadamente".
Siempre según el dictamen de la fiscal, luego de maniatarla de pies, manos y muslos, colocarle una bolsa plástica verde en la cabeza e introducirla en una bolsa tipo consorcio negra, Mangeri "habría depositado el cuerpo en un contenedor de residuos de la zona, para su recolección por los camiones compactadores".
LAS CLAVES DEL CASO
Cronología de la investigación
Última vez que se la vio viva
El 10 del actual se despidió de sus amigas luego de la clase de gimnasia en la esquina de Cramer y Concepción Arenal. Nunca más se la vio con vida
Cámaras de seguridad
Captaron el regreso de Ángeles a su casa, en el edificio situado en Ravignani 2360, a las 9.50
Causas de su muerte
Según los médicos forenses, las lesiones provocadas por las compactadoras de basura provocaron su muerte. "Aplastamiento progresivo sobre su tórax, en sentido anteposterior", se indicó en la autopsia
Autoincriminación
En la madrugada del sábado, el encargado del edificio, Jorge Mangeri, confesó el crimen ante la fiscal María Paula Asaro
Explicaciones
Anteayer, la fiscal difundió un comunicado en el que explicó los motivos de la detención de Mangeri

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