Según los productores, el Gobierno incumplió promesas y casi no tocan los Cadillacs.

Justifican el subsidio porque no se pudo usar el Malvinas, se cayeron exenciones y se bajó el precio de las entradas. Aseguran que le dieron al Ejecutivo 1.500 tickets para repartir.
La incursión del Gobierno en la organización del recital que brindaron los Fabulosos Cadillacs hizo peligrar el espectáculo. Para subsanar los problemas que ocasionaron las promesas incumplidas, aportó $ 315.000 para que el espectáculo siguiera adelante.

Aunque no quieren brindar declaraciones de manera oficial, gente cercana a la productora Offside y a la causa judicial que se lleva adelante en la Fiscalía de Delitos Complejos por fraude al Estado, dejaron trascender que fue el propio Gobierno quien salió con dinero a tapar los agujeros que su intervención generó.

"No hay ningún tipo de delito. El Gobierno nos llamó para promocionar un evento de relevancia como era el recital de los Fabulosos Cadillacs. Entonces hizo promesas que después no pudo cumplir", afirmó uno de los hombres cercanos a la productora Offside, la organizadora del espectáculo que se llevó a cabo en el estadio de Andes Talleres el 20 de febrero pasado.

Cuando el Gobierno quiso "anotarse un poroto" y obtener parte de los réditos que significaba la vuelta de los Cadillacs a los escenario del país y el mundo, no escatimó en beneficios para los organizadores, cuentan estos. El fin era ser parte del patrocinio y la gloria ante los miles de fans por contar nuevamente con la banda de ska.

En base a ese argumento, se iniciaron los contactos gubernamentales con Offside que trabajaba en la puesta a punto del espectáculo desde octubre de 2008.

Según deslizaron, la idea que partió desde el Gobierno fue simple. En vez de efectuar el recital en Andes Talleres, con capacidad para 10.000 personas y entradas poco accesibles para el bolsillo de la gente, doblaron la apuesta y propusieron el Malvinas Argentinas con tickets más económicos.

"El planteo fue sencillo. De 10 mil personas que estaba previsto como máximo de espectadores en Andes Talleres, como estuvo organizado desde el principio, el Gobierno ofreció un lugar con el doble o más de capacidad y varios beneficios impositivos", comentó la misma fuente de la productora.

Sin reparos, desde la esfera gubernamental "pusieron a disposición el estadio Malvinas Argentinas, publicidad, la exención del canon del 10% que debe abonarse a Parques y Zoológico, entre otras cosas. Pasaban a ser patrocinadores de un espectáculo internacional y más en una época como la Vendimia", se dijo.

En contrapartida, los productores debían variar el costo de las entradas que originalmente estaba previsto de $ 80 para la popular y de $ 350 para el sector VIP, por valores más moderados.

Teniendo en cuenta la gran cantidad de fanáticos que ingresarían al estadio mundialista, el cálculo de ingresos y egresos era redondo. Así fue como salieron a la venta entradas desde $ 30 y $ 50 para las populares, hasta $ 100 y $ 200 para los sectores más costosos.

Según la misma fuente, otro de los requerimientos que figuraba en el acuerdo "de palabra" era la cesión sin cargo de entradas que serían distribuidas a gusto y placer desde el ámbito oficial. En total la organización habría entregado 1.100 tickets (con ubicaciones que se correspondían a las de $ 100) y 400 entradas VIP.

Pero a 20 días del recital un tercero entro en escena: la AFA dispuso que el partido entre Godoy Cruz y Arsenal se jugara el 20 de febrero, el mismo día del show de los Cadillacs, y entonces todas las promesas se esfumaron y llegó la debacle.

"Hubo que relocalizar el recital y se volvió a Andes Talleres pero ya no había exenciones, con un agravante: la recaudación no iba a ser la misma. Se habían entregado 1.100 entradas gratis y 400 VIP (fue el 20% de los fans que presenciaron el show esa noche) y los precios estaban reducidos a la mitad o más porque la mayoría de las entradas que vendieron fueron a $ 30. Era imposible sostenerlo", argumentaron desde el sector privado.

Aunque sostienen que la documentación que avala sus dichos fue presentada a la Fiscalía y todo está "en poder de (Eduardo) Martearena", el fiscal que comenzó una causa de oficio por fraude a la administración pública, desde la cuestionada productora sostienen que "el Gobierno hizo una propuesta que luego no pudo cumplir. Por ese motivo hizo entrega de dinero en efectivo", en referencia al polémico subsidio.

Además, pusieron énfasis en que no hay ninguna estafa al Estado. "Pueden existir desprolijidades (en el expediente) pero no hay delito. La plata se usó y está a la vista que el recital se efectuó", afirmaron.

Uno de los detalles más llamativos en el escándalo de los $ 315.000 que dio el Gobierno para el recital de los Cadillacs fue el tiempo récord en que un expediente pasó por todos los ámbitos administrativos y contables desde que se inició hasta que se hizo efectivo el aporte. En este caso, los trámites burocráticos demandaron sólo 48 horas.

"Cuando se cayó el estadio Malvinas todas los ofrecimientos quedaron en el aire. Entonces hubo que negociar de nuevo, hasta que llegó un punto en que se dijo: ?No va más, en estas condiciones el recital no se hace'. Ahí reflexionaron (en el Gobierno) y decidieron hacer el aporte en efectivo. Anduvieron a las apuradas, dos días antes, porque la pelotearon hasta último momento", explicaron.

Ayer Los Andes trató de verificar la distribución de los 1.500 tickets para el show por parte de funcionarios del Ejecutivo. Esto fue desmentido desde Casa de Gobierno, pero se admitió que sí se recibieron algunas entradas "por cortesía".

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