Según el PE, Overa Pozo no perjudicará a nadie

Según el Gobierno, una ventaja de la planta de tratamiento de basura que se habilitará consiste en que no hay poblaciones en sus cercanías. El secretario de Medio Ambiente asegura que el emprendimiento tampoco afectará a dos escuelas que se encuentran en la zona.
Desde el aire, todo es una paleta de colores verdes y marrones, apenas con algunos toques de gris de los techos de edificaciones salpicadas en el terreno. Un par de rutas y caminos serpentean sobre la geografía rural, pero casi no se ven vehículos circulando por la zona de Overa Pozo. En pocos meses más el ritmo en el lugar será otro, con la instalación de la planta de tratamiento de los residuos sólidos urbanos (RSU) originados en el Gran San Miguel de Tucumán.

Están reservadas 100 hectáreas para el emprendimiento, pero 30 de ellas serán ocupadas en la primera etapa. Se calcula que esta superficie alcanzará para ocho años de volcado de la basura (sólo en la capital se producen casi 610 toneladas por día), y que el resto se irá empleando hasta los 25 años de vida útil total del predio.

El proyecto generó reacciones adversas por parte de habitantes de Los Pérez y de Los Ralos, temerosos de sufrir contaminación por vía aérea o en las napas freáticas. El secretario de Medio Ambiente, Alfredo Montalván, negó las dos posibilidades, basado en los estudios técnicos que indican que la mayor frecuencia de los vientos tienen una orientación hacia otro destino y que ambas localidades son abastecidas por sistemas acuíferos que, aseguró, no serán afectados por los RSU. Agregó que tampoco se verán afectadas las personas que viven y que concurren a las escuelas cercanas (Ver "Distancias concretas").

"Estas propuestas generan una reacción natural de los vecinos, pero es importante señalar que no hay centros poblados cerca. Lo más próximo son dos escuelas, a dos kilómetros cada una, que tampoco se verán perjudicadas. Es posible que haya algún trasfondo político; no queremos entrar en esa disputa sino darle seguridad a la gente con información", aseveró.

El funcionario consignó que ningún paso es improvisado, sino que todo lo planeado tiene el aval de numerosos estudios de expertos en aspectos sociales, económicos y productivos, y la aprobación de impacto ambiental aprobada por las universidades Nacional de Tucumán, del Norte Santo Tomás de Aquino y Tecnológica Nacional.

Mitigar perjuicios

"Todo lo que se hace altera el medio ambiente, por lo que se trabaja para mitigar cualquier afectación. Este lugar fue elegido porque producirá el menor impacto posible en toda la provincia, a partir de los reaseguros tecnológicos disponibles y los beneficios naturales", sostuvo.

Montalván destacó que hay pasos previos a los que serán sometidos los RSU antes de llegar a Overa Pozo, como la separación entre desechos orgánicos e inorgánicos que se realizará en Pacará Pintado, y que trabaja con los municipios y con las comunas en metas concretas (Ver "Tres objetivos") para reducir tanto la generación como el volumen de la basura.

El funcionario confirmó que antes de fin de año debe estar funcionando el emprendimiento, que será administrado por un consorcio intermunicipal (el predio pertenece a la Provincia, que lo cederá en comodato), y que en 10 a 15 días se presentará el proyecto ejecutivo, con el detalle de los pasos del tratamiento que consistirá en un relleno sanitario en pozos de cuatro metros de profundidad y unos seis de altura. En etapas posteriores se buscará aprovechar el biogás y otras consecuencias de la disposición final.

"El país no resolvió el problema de la basura. Tucumán se encamina a una solución integral trascendente y sería la segunda provincia en hacerlo, luego de Misiones. Tenemos el 'saber hacer' y podemos auditar y controlar lo que se ejecute. Tenemos que estar tranquilos", finalizó.

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