Según nuevas pericias, el Airbus se habría desintegrado en el aire.

Los cuerpos hallados en el mar estaban sin ropa, golpeados. Y sin agua en los pulmones.
Detalles sobre las pericias preliminares de los restos de los pasajeros encontrados en el Atlántico, que viajaban en el Airbus de la tragedia del domingo 31 de mayo, parecían sugerir ayer que el avión se desintegró en el aire y se hundió despedazado en el océano. De acuerdo con dos medios brasileños, las 16 víctimas que están en el Instituto Médico Legal de Recife para la autopsia no tenían quemaduras en los cuerpos. De allí que descartaron una primera hipótesis: no hubo una explosión del tipo de la que puede provocar una bomba dentro de la cabina de la aeronave. Y la máquina se destruyó, por una razón todavía misteriosa, antes de su impacto en el agua a velocidades superiores a los 400 km. por hora.

Los peritos dijeron a estos medios que los cuerpos de los viajeros que las Marinas y Aeronáuticas de Brasil y Francia lograron retirar, estaban sin ropas y tenían múltiples fracturas y golpes. Se supone que las vestimentas fueron desgarradas y llevadas por la fuerza del viento, por lo que los cuerpos ni siquiera llevaban ropas íntimas, que se supone fueron arrancadas por el viento durante la caída. Los restos, indicaron los peritos, están relativamente íntegros; pero todos presentan múltiples fracturas tanto en los miembros superiores como inferiores y en las caderas.

Los primeros en revisar los cadáveres fueron los legistas que llegaron a la isla Fernando de Noronha antes de embarcar los restos hacia Recife, donde se encuentra el centro de autopsias. Con un mapeo de los asientos donde se encontraban esos viajeros, los investigadores pueden tener una idea más clara de cómo se partió la estructura de la máquina. Lo que sí se sabe es que no hubo fuego a bordo, al menos no en toda la cabina de pasajeros del Airbus. Nada permite negar, sin embargo, la eventual existencia de llamas en alguna parte de la aeronave. En todo caso, será la oficina francesa de Inspección y Análisis de accidentes aéreos (BEA) la que podrá determinar la dinámica del accidente que segó la vida de 228 personas. Según los especialistas, para tener un cuadro más completo es preciso disponer de las cajas negras; pero hay una probabilidad muy elevada de que estos grabadores estén en un lugar inaccesible del fondo oceánico montañoso, de una hondura de 4.000 metros aproximadamente.

Hay, con todo, un dato relativamente alentador: los técnicos de la Aeronáutica brasileña indicaron que ya existen condiciones para tener una idea muy aproximada de dónde cayó la aeronave y cómo fue la trayectoria seguida. Los expertos brasileños dijeron que el politraumatismo evidenciado por las víctimas sugiere que éste se produjo en el choque de los cuerpos con el agua. Hasta anoche nadie mencionó una eventual muerte por ahogamiento, lo que implicaría que los pasajeros pudieron morir luego de la caída del avión. No había agua en los pulmones de los cadáveres, lo que ocurre en caso de que una persona se ahogue.

Según la Fuerza Aérea de Brasil (FAB), los equipos de rescate encontraron dos líneas de cuerpos, distantes a 85 kilómetros entre sí. Ambas estaban cerca de un punto conocido como Tasil, donde la aeronave que hacía el vuelo Río de Janeiro-París debía abandonar el control brasileño y pasar al de Dakar (Senegal). Precisamente por eso se presume que el avión se partió antes. De haber llegado entero al mar los cuerpos estarían todos juntos, aún después de la deriva oceánica. Hasta ahora, hay una sola pieza clave retirada del mar que puede ayudar a representar los acontecimientos. Es el estabilizador vertical de la aeronave localizado en la cola, donde se encuentra el timón. El resto de material estaba disperso. Ayer la aeronáutica y la marina brasileñas presentaron al periodismo el conjunto de segmentos rescatados. Están en Recife. Un técnico francés debe realizar mañana una pericia inicial y evaluará si es preciso o no llevar los destrozos a Francia. Entre tanto, ayer perdía fuerza la versión de atentado, reverdecida cuando fuentes policiales francesas dijeron que había dos sospechosos en el vuelo 447. Ayer señalaron que serían "homónimos" de las personas presuntamente comprometidas con alguna organización terrorista.

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