Según Jiménez, la Casa Rosada maneja hoy el 57% de la recaudación tributaria

La AFIP asigna diariamente dinero a las provincias en las cuentas del Banco de la Nación.
El 80% de los fondos del Presupuesto General de la Provincia es de origen nacional. El porcentaje revela acabadamente el papel fundamental que juega para las finanzas del Estado tucumano la distribución de dinero de la Coparticipación Federal de recursos fiscales. El Ministro de Economía, Jorge Jiménez, explicó en diálogo con LA GACETA el mecanismo de reparto de ese dinero.

El funcionario detalló que la Coparticipación tiene dos niveles de distribución. El primero determina cómo se divide el grueso de los ingresos entre el Gobierno nacional, por un lado, y las provincias, por otro. Es lo que se denomina “coparticipación primaria”.

Complementariamente, el segundo nivel está referido a cuál es la porción que se le asignará a cada uno de los Estados provinciales. Esa partición quedó establecida en 1988 en la Ley 23.548, la última norma que se dictó al respecto.

“Teniendo en cuenta los cálculos oficiales de hace cuatro meses, la Nación maneja el 57% de lo recaudado, mientras que el 43% restante se distribuye entre las provincias”, especificó Jiménez.

De acuerdo con estos porcentajes, se revirtió considerablemente la relación de recursos entre el Gobierno central y los provinciales con respecto a la “coparticipación primaria” que había sido pautada por la Ley 23.548. Según esa norma, el conjunto de las provincias debía manejar más recursos que la Nación. “La proporción se fue desfasando fundamentalmente porque se implementaron nuevos impuestos nacionales que no se coparticipan a las provincias. Los casos emblemáticos son el Impuesto al Cheque y los impuestos al Comercio Exterior (como las retenciones a los productos agropecuarios). Esto es lo que desbalanceó la situación”, advirtió.

Jiménez advirtió que, aún en este esquema, el NOA resulta favorecido por el hecho de que la coparticipación federal está basada en un esquema “distributivo” (por ley, se fijan los porcentajes que corresponden a cada provincia) y no en un esquema “devolutivo” (cada provincia debería recibir los fondos correspondientes a lo que se tributa en su jurisdicción). Este último sistema determinaría que las provincias ricas se llevarían muchos más recursos que las pobres que en el mecanismo vigente.

De hecho, explicó el ministro, a los Estados de esta región se les asignan históricamente más recursos que los que deberían recibir si se tuvieran en cuenta los indicadores sociales, poblacionales y de infraestructura.

Jiménez manifestó, además, que durante la gestión del gobernador, José Alperovich, la Provincia logró disminuir la afectación de la coparticipación federal que le corresponde a Tucumán. “Esto se debe a que pagamos una parte importante de la deuda. Y, en segunda instancia, buena parte de la deuda que hoy tenemos ha sido tomada con la Nación. Entonces, si bien se puso la coparticipación como garantía, el acreedor es el propio Gobierno central, lo que es sumamente ventajoso para nosotros”, manifestó.

Cómo llega el dinero

Los fondos de la coparticipación federal llegan diariamente a las arcas del Gobierno tucumano, mediante un sistema de pago que se conoce en la jerga política como “goteo” de recursos federales.

“Cada vez que se paga un impuesto coparticipable, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) efectúa la inmediata distribución de esos fondos y deposita lo que le corresponde a cada provincia en la cuenta que cada una tiene habilitada en el Banco de la Nación Argentina. La operación es automática”, explicó.

Jiménez puntualizó, finalmente, que los gravámenes que mayor gravitación tienen en la coparticipación son el impuesto a las Ganancias y el impuesto al Valor Agregado (IVA).

Comentá la nota