Según se informó desde el municipio el pago se hará efectivo el próximo 6 de enero y excluirá de la medida a los funcionarios políticos (directores, subsecretarios y secretarios). “Estamos haciendo un esfuerzo extraordinario para que los trabajadores

El vicepresidente de la cámara de desarrolladores urbanos dijo que para construir hay que esperar que los costos se estabilicen. Señaló que la escasa demanda de inmuebles sólo apunta a resguardar ahorros.
Para el pilarense pionero en el mercado de los barrios privados, que ocupa además la vicepresidencia de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos de la Argentina (CEDU), la situación de ese sector en Pilar no escapará a las generales de la ley en medio del actual escenario de crisis global.

Porque para el empresario Eduardo Gutiérrez -titular del Grupo Farallón y responsable del desarrollo de urbanizaciones como La Delfina, La Lomada, el Club de Campo Pueyrredón, y del complejo de oficinas inteligentes Bureau Pilar-, el distrito experimentará durante el 2009 que se avecina un freno en la llegada de inversiones inmobiliarias, síndrome que también hará sentir sus síntomas en el resto del país.

"No es momento de invertir porque hay que ver muy bien qué pasa con los costos. Muchos costos debieran bajar porque no nos olvidemos que nosotros tenemos en la Argentina con los materiales un tema de inflación por demanda; entonces cuando hay mucha demanda los materiales suben y cuando no hay demanda, como nos pasa ahora, los materiales van bajando. El que peor la va a pasar es el que en este momento está construyendo, porque está construyendo a precios altos y después va a tener que vender con precios corregidos", explicó Gutiérrez durante el programa (PDI) Parque de Inversiones que se emite todos los sábados por FM Plaza (92.1 mhz).

-¿Cómo va a impactar esa situación en el mercado de Pilar?

-Pilar va a sufrir las consecuencias generales de la crisis, sobre todo en la inversión privada. La inversión privada va a ser como más cuidadosa. Por un lado se ha dejado de tener el nivel de demanda que se tenía hasta antes de la crisis, producto de que la gente dice que los precios tienen que bajar por lo que ve que sucede en Estados Unidos y Europa donde los precios han bajado muchísimo. También es cierto que la crisis de esos países es totalmente diferente a la crisis nuestra; nosotros no tenemos un sobre crédito hipotecario, no tenemos sobrevaluadas las propiedades, y entonces eso lo tiene que entender la gente. Pero la expectativa de la gente va a pasar porque los precios bajen, y van a tener que bajar.

Resguardo

-¿Qué hay de cierto en esto de que en un escenario de crisis el mejor resguardo para los ahorros son los ladrillos?

-A la gente que tiene unos pesos, hoy los bancos le dan muchísima intranquilidad y ya no pasa sólo por los bancos locales sino también por los internacionales. Entonces piensan poner la plata en un lugar donde por lo menos dentro de algunos años obtengan una rentabilidad. Decididamente, el producto por excelencia para eso es el real state, ahí no tenés a nadie que te vendió espejitos de colores y después cuando vas a buscarlos no tenés nada. Sino que ahí comprás ladrillos que los ves, lo tenés y lo podés escriturar. Por un lado, tenés la expectativa de la gente y, por el otro, la inversión inmobiliaria sigue siendo una vedette; eso hay que ver cómo se equilibra.

-¿Cuándo piensa que puede reactivarse el mercado?

-Yo creo que va a demorar un poco. Si vos me preguntás en nuestro sector de la construcción, te diría que hasta hace muy poco la obra privada estaba muy por encima en porcentaje de la pública, estaba un 60 a 40 a favor de la privada y no me estoy equivocando; yo tengo participación en los dos sectores. Creo que el motor de la construcción durante el próximo año va a ser la obra pública. Hay muchos proyectos terminándose, con lo cual va a haber una oferta muy grande contra una demanda todavía escasa que se irá acomodando a lo largo del 2009. Entonces, no creo que en estos próximos meses haya inversiones fuertes privadas.

A favor del límite a las torres

-¿Cómo analiza las medidas que impulsa el Municipio para limitar la altura de las edificaciones residenciales?

-Me parece una locura seguir admitiendo o aprobando torres en Pilar cuando ésta es una ciudad de tremenda superficie y que se extiende en horizontal. Entonces, generar un espacio de alta densidad teniendo tanta superficie sin urbanizar es una locura. Me parece que el Municipio va a avanzar en una planificación y en un nuevo código de zonificación, y para eso nos va a ayudar desgraciadamente esta situación de crisis porque yo creo que durante unos meses largos no va a haber nuevas inversiones en Pilar y entonces van a tener más tiempo los funcionarios para poder avanzar en un nuevo código de urbanismo.

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