Según el Gobierno, hay igual desocupación que el año pasado.

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, estuvo junto a Jaque, en un acto "pseudo" electoral en el Independencia.
El ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, estuvo ayer en Mendoza junto a toda la cúpula del peronismo (exceptuando a los candidatos), para presentar programas de apoyo para jóvenes que desean terminar el secundario y conseguir su primer empleo. El funcionario nacional presentó el proyecto acompañado del Gobernador, el Vicegobernador, varios ministros del Ejecutivo local y algunos intendentes de las comunas beneficiadas, además de toda la ornamenta peronista dispuesta en el teatro Independencia.

Tomada ofreció, luego de la presentación del programa, una conferencia de prensa donde se refirió, entre otros aspectos, a los niveles de desempleo que, según el Ejecutivo, son idénticos a los que se registraban durante la crisis. En Mendoza, comentaron funcionarios locales, el porcentaje de desocupados es del 5,8%. Además, afirmó que el trabajo informal asciende al 36% del total.

Las elecciones se colaron, obviamente, entre las preguntas de la prensa local al funcionario nacional. Tomada repitió una y otra vez, que la del domingo es una elección donde se confronta el modelo K, de progreso, avance, poco desempleo y demás; y el que "terminó yéndose en 2001 en helicóptero". Tomada, que nunca hizo referencia a la posibilidad de una derrota, dijo que está "convencido de que el proceso iniciado en 2003 será acompañado en las urnas".

Planes, bombos y papel picado

El motivo de la cita en el teatro Independencia era la presentación de un programa que se propone reclutar a todos aquellos jóvenes que no tengan trabajo ni estudios secundarios completos, y ofrecerles la posibilidad de completar su escolaridad, capacitarse en oficios, idiomas e informática, así como obtener una inserción laboral a través de convenios con distintas empresas.

Pero el encuentro, como era previsible a tan pocos días de las elecciones, se vistió de proselitismo político. Para cuando llegó el Gobernador acompañado del Vice, parte de su gabinete, y los intendentes Alejandro Abraham (Guaymallén) y Rubén Miranda (Las Heras), entre otros, la escenografía ya estaba armada.

Tras la mesa de funcionarios, se ubicó la pantalla gigante y el enorme cartel con el logo de la gestión. En las improvisadas tribunas, cientos de jóvenes, y no tan jóvenes, entonaron cánticos contra la UCR, e inundaron la sala de papel picado y avioncitos del mismo material.

Llegó el turno de la presentación oficial y el locutor fue nombrando a cada uno de los funcionarios presentes. Jaque fue, lógicamente, el más ovacionado por la multitud. Abraham fue el otro que cosechó una de las más efusivas bienvenidas. Luego, se lo nombró al intendente cobista Alfredo Cornejo como uno de los caciques comunales asistentes (aunque no se lo vio en el teatro), lo que motivó una todavía más efusiva silbatina, a la par de cánticos como "el que no salta es radical".

La situación se tornó un poco más extraña todavía, cuando se realizó una representación teatral para explicar la importancia del programa. "Esto debe ser un chiste, seguro que es por época de elecciones", comentó en un momento uno de los personajes de la obra.

Tomada afirmó que cerca de 10.000 jóvenes mendocinos ya están participando del programa. Todos son de algunos de los 8 departamentos peronistas (Las Heras, Guaymallén, San Martín, Malargüe, San Rafael, Lavalle, Maipú y General Alvear) que poseen estos planes. En el resto serán implementados en los próximos meses. El Gobierno dijo que los programas crecerán a 30 mil.

Comentá la nota