Según Fabris, el gobierno nacional "va hacia la impunidad".

Según Fabris, el gobierno nacional
El diputado nacional señaló su inquietud por la reciente renuncia del titular de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), Manuel Garrido, por la embestida oficialista en contra de sus atribuciones. "Lamentablemente la dimisión de Garrido es una muestra más de que el kirchnerismo desprecia las instituciones y la República", disparó.
El diputado chaqueño sostuvo que "la problemática que acarrean los organismos de contralor en nuestro país se viene acentuando negativamente en los últimos años, ya que a la renuncia del Fiscal Garrido hay que agregar el intento de restricción de las competencias del Presidente de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy, o la designación de un dirigente afín al Gobierno en la Oficina de Anticorrupción, es decir que existe una clara política de tapar los excesos de poder y los hechos corruptos" y añadió que "sin dudas el oficialismo se quiere garantizar un futuro sin trajes a rayas".

"La tarea de Garrido era un dolor de cabeza para el Ejecutivo, porque investigaba los supuestos manejos de Moreno en el INDEC, los sobreprecios de la firma Electroingeniería, el uso de aviones oficiales para viajes personales del Secretario de Transporte, Ricardo Jaime, las coimas del caso Skanska, la bolsa en el despacho de la ex ministra Felisa Miceli, el reparto discrecional de pauta publicitaria que ejercía el secretario de medios, Enrique Albistur y la más importante: el presunto enriquecimiento ilícito del matrimonio presidencial" y agregó: "la resolución 147 de la Procuración General de la Nación no permite al fiscal intervenir en causas no iniciadas por él, es decir que condenó a la FIA a un rol casi intrascendente, una total aberración en cualquier nación democrática", explicó Fabris.

Finalmente el legislador radical señaló que “la corrupción es un mal mundial, pero con tristeza debemos decir que en Argentina no hay una decisión política para enfrentarla” y concluyó diciendo que "el oficialismo empujó a Garrido a irse y ello constituye un hecho preocupante, porque mancha más a los órganos de inspección y a las instituciones que velan por la salud de la Nación”.

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