Según un estudio privado, el fraude en las empresas supera el 20%

Y las pérdidas en la facturación alcanza al 15%, señala el documento elaborado por Kroll Argentina.
El fraude en las empresas argentinas alcanzó ya a 23% de las compañías en el último año, y la pérdida de facturación también registró un incremento y se ubicó en 15%.

De acuerdo a las estimaciones realizadas por Kroll Argentina, se detectó una disminución en aquellos fraudes que impactan hasta en 10% de la facturación, pero aumentaron las pérdidas que representan entre 10 y 20% de lo recaudado.

Según el informe, las principales causas en Argentina están relacionadas con conflictos de intereses entre los empleados, ya sean jerárquicos o no, y la empresa.

Acuerdos con proveedores, creación de empresas ficticias, entre otras, son las modalidades más frecuentes, llegando a 50% de los casos.

Los resultados demuestran que el fraude no sólo se ha extendido sino que va en aumento, y se espera ver un mayor incremento a medida que se recrudezcan las condiciones para los negocios.

Entre los tipos más comunes, las compañías declaran haber sido victimas de robo de activos físicos, en 46% de los casos; conflicto de intereses en la dirección, 43%; malversación financiera, 38%; corrupción y soborno, 34%.

Uno de los tipos de fraude que ha registrado un aumento significativo en la Argentina, en concordancia con las tendencias internacionales, es el robo de información.

Cuando se analizan las causas, las compañías que citaron una elevada rotación de personal o controles internos débiles registraron niveles mucho más elevados de fraude.

Los sectores de construcción y recursos naturales padecieron el mayor número de incidentes, debido en parte al aumento constante de los precios del petróleo y a la incursión en zonas de mayor riesgo.

Los sectores de atención médica, farmacéutica y biotecnología registraron un incremento en los problemas de corrupción y robo de existencias o activos.

Por su parte, los sectores de viajes, entretenimiento y transportes arrojaron un incremento en el incumplimiento de reglamentos y normas, y en el robo o pérdida de información.

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