Según denunciaron los tickets son "en negro", intentan cobrarle más a los bancos y no están cumpliendo con las campañas de "publicidad y difusión" pedidas en el contrato. El polémico proyecto de estacionamiento medido, rechazado tanto

Desde hace dos años en Ituzaingó funciona el Foro de la Niñez y la Adolescencia. Para Pablo Alonso, presidente del partido Encuentro por la Democracia y la Equidad, las respuestas del intendente Alberto Descalzo a las preocupaciones sociales tienen que ver con "lo represivo".

Este espacio fue formado por organizaciones políticas y sociales, que entienden a la Ley Provincial de Protección de los Derechos del Niño como un avance para la inclusión social de los más débiles.

Alonso cree que "no hay un trabajo de desarrollo social establecido. Las instituciones deportivas están devaluadas, las sociedades de fomento están completamente cerradas. Todo lo que tenga que ver con el protagonismo social, con la participación de los chicos y de la gente está totalmente olvidado en Ituzaingó. Entonces cuando el agua rebalsa el vaso, se recurre a lo represivo. Que es lo que justamente nosotros desde este espacio queremos cambiar. Que haya políticas preventivas serias. Para evitar que la única alternativa de los jóvenes sea lo nocturno. Este es el déficit central que tiene Ituzaingó y que no entiende a la política como una cuestión de prevención, sino, como una cuestión de resolución represiva".

Horacio Arrea, secretario general del Partido Comunista, explica que "estamos tratando de formar el concejo de la niñez y la adolescencia en Ituzaingó, que es parte de lo que es la ley de la niñez y la adolescencia que no se está implementando en Ituzaingó". El foro explica que el gobierno municipal es la instancia de la aplicación de la ley.

Por su parte Sebastián Sanguinetti, concejal electo por Nuevo Encuentro, asegura que en distintos municipios ya se ha constituido un consejo asesor que permite discutir qué está pasando con los chicos menores de edad. "Los municipios son los que se hacen cargo de los menores con problemas de inclusión social", enfatiza. "Se tiene que armar un servicio local, conformado por un psicólogo, un médico, un abogado y un asistente social. La provincia destina recursos a los municipios y cada uno arma su servicio local.

El intendente, en términos jurídicos, está a cargo de los menores", y agrega: "Si hay un chiquito con problemas de deserción escolar, o un problema de exclusión, este servicio lo atendería. En Ituzaingó esto no funciona, en muchos de los municipios sí".

El intendente "se comprometió", en la ronda de diálogo institucional realizada hace un mes, a "constituir el consejo, que modifique su política de minoridad en la localidad, porque la política todavía responde a la vieja estructura del patronato y de los juzgados de menores y nosotros como organizaciones sociales que venimos funcionando como foro hace varios años, lo apoyamos y constituimos el consejo. Ese compromiso aún no fue cumplido y aparece ahora desvirtuado y planteado desde otro lugar".

Semanas atrás el jefe comunal presentó el proyecto "Servicio Mu-nicipal de Protección a la Niñez y Adolescencia en Actividades de Esparcimiento Nocturno", que plantea un sistema para sancionar, con penas hasta de arresto, a padres de menores de edad que estén alcoho-lizados en la noche de Ituzaingó.

Sanguinetti agrega: "Cuando estamos discutiendo esto con Descalzo, aparece esta famosa ordenanza de castigo a los padres de menores alcoholizados, que de una manera bastante tramposa, ponen ‘servicio local de protección a la niñez y la adolescencia’, haciendo referencia a lo que dice la ley, pero si la leés notás la distancia abismal entre las competencias que tienen los verdaderos servicios locales que no hablan de los chicos en su actividad nocturna, sino de su vida cotidiana, pero aparece la idea de hacerlos responsables a los padres por los problemas de los chicos. Nosotros hacemos un cuestionamiento a este planteo porque la situación no se soluciona castigando a los padres".

Desde el foro plantean estar de acuerdo en resolver la nocturnidad de los chicos, y que el sistema de salud acuda en este tipo de cosas, pero denuncian que "no hay guardias nocturnas en Ituzaingó", y que además "las salitas no tienen médicos".

"Estamos de acuerdo en el proyecto hasta el punto de que el chico sea atendido y que se le de aviso a los padres, pero no tomar nota de dónde vive el padre, porqué lo dejó salir, si se hace o no responsable. No estamos de acuerdo en armar un legajo de los chicos, donde aparece una tarea de inteligencia familiar que nada tiene que ver con la protección de los niños, sino con la estigmatización de su conducta", concluye Sanguinetti.

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