Seguel procura asegurar el inicio de clases en 2010

El secretario de Educación recibió por primera vez en esta gestión a los sindicalistas del gremio docente. Salarios, continuidad del diálogo, comienzo de clases normal y cupo de viviendas más o menos asegurado, fueron los temas que se destacaron en el encuentro, que tuvo otro escenario, como para marcar de entrada las diferencias con lo actuado hasta ahora.
Tres cuestiones intentó dejar en claro el secretario de Educación neuquino, Ernesto Seguel, tras la reunión –la primera en esta gestión- que tuvo con los representantes del sindicato docente ATEN, encabezados por el secretario general Marcelo Guagliardo, este miércoles, en el complejo Nayahue (lejos de la Casa de Gobierno) de la capital neuquina.

Seguel les dijo a los sindicalistas que encargará "simulaciones" a Hacienda, para evaluar concretamente el impacto del aumento que piden los docentes, sobre la base de "compromisos asumidos por el propio gobierno" en abril de este año. Con esto gana tiempo el funcionario, que por otra parte le recordó a los gremialistas docentes que en el sector público no se puede hablar (no se puede hablar más, al menos por ahora) de incremento para algunos sin tener en cuenta el conjunto, y especialmente, la masa salarial global.

La segunda cuestión en la que buscó tener seguridades fue la de remarcar que el diálogo comenzó y no se detendrá, y que para ello requiere un compromiso esencial a esta altura del año: que las clases comiencen en tiempo y forma el año próximo. Asegurar esto en el final de este ciclo lectivo es clave para el gobierno.

La tercera cuestión importante fue el tema viviendas. Es importante porque el gremio ha encontrado en la gran cantidad de maestros que necesitan solucionar el tema un filón importante a negociar. Cuantos más cupos de viviendas y loteos encuentre el sindicato, mejor imagen tendrá ante sus afiliados, que no están precisamente contentos tras un año en donde hubo mucha ideología, muchos planteos políticos, pero pocos logros concretos, en un contexto –además- de fuerte deterioro educativo, que a la mayoría de los maestros le impacta negativamente.

Seguel se explayó en esta cuestión, seguramente conocedor de la importancia negociadora que puede tener, para derivar el tema salarios a una vía de más largo plazo. Les dijo a los sindicalistas que se reunirá la semana próxima con los responsables del área viviendas, tomó nota del cupo que los maestros quieren asegurar, y habló de las posibilidades que brindan los lotes del Z1, esa meseta de incipiente colonización en el oeste más elevado de la capital, donde se sueña con un "pueblo nuevo" científicamente urbanizado.

"Fue una reunión positiva y constructiva, donde ambas partes planteamos una serie de problemas que involucran al sector educativo y donde estamos trabajando para solucionar en forma conjunta, respetando las individualidades y los intereses de cada una de las partes", dijo después el secretario de Estado.

Lo cierto es que comenzó una nueva etapa de negociación, con otro tono, otro escenario, y otro interlocutor. Seguel no es Tobares, y esto lo sabe el gobierno y lo sabe también el gremio. Se verá hasta dónde llegan las posibilidades positivas de esta clara diferenciación de personas y estrategias.

Comentá la nota