La seducción de los Numeros

Los candidatos lanzados, y los que esperan aparecer en el escenario, como es el caso del ex presidente Kirchner, miran con lupa los resultados de los sondeos en la provincia de Buenos Aires.
Casi todos se adjudican encabezar los números y la marquesina electoral, pero los trabajos son dispares.

Entre bambalinas, los intendentes revisan las encuestas. Las guardan con recelo porque no quieren cartel si Néstor no está primero con una gran diferencia del segundo. Pero cuando se los consulta admiten que "Kirchner tiene un alto porcentaje de imagen negativa en el interior", aunque aclaran que "sin embargo, lo prefieren más a él que a Cristina". En tanto, un dirigente del peronismo opositor dice, jocosamente: "Ni amigándose con Cobos y poniéndolo como candidato puede ganar con una amplia diferencia en Provincia".

Otros jefes comunales aseguran, tímidamente, que Kirchner "está primero en nuestro distrito", aunque enseguida seña-lan: "Pero el PJ que dicen representar Solá y De Narvéz también está bien acá, están segundo".

Si bien las respuestas son distintas, algo queda claro: el titular del PJ nacional no goza de una populosa adhesión para sentarse cómodo a disfrutar la campaña electoral, donde reforzará o no su capital político. Es que el kirchnerismo toma los comicios venideros como el plebiscito de su gestión, a dos años de que Cristina Fernández termine su mandato.

"Está en riesgo la gobernabilidad", repite en tono amenazante el ex mandatario cuando de urnas se habla, y son las últimas encuestas las que ponen los nervios de punta a Kirchner. Algunos encuestadores dan un futuro poco auspicioso para Néstor, a quien lo colocan con una intención de votos que no supera el 27%, mientras que en el interior ronda entre los 14 y 16 puntos. Pero la preocupación no radica en los pocos adeptos que el titular del PJ obtiene en los sondeos, sino en el avance en imagen e intención de votos de su oponente, Francisco de Narváez. El Colorado, que logró convencer a Felipe Solá para que sea el segundo de la nómina con el objetivo de incrementar el caudal de votos, oscila entre un 23 y 25% en el total de la Provincia, y en las localidades del interior promedia con un 19%.

A esos números que se manejan en el peronismo opositor se le agrega la imagen positiva que el ex gobernador bonerense obtiene en varios distritos. Por ejemplo, en Tres Arroyos Solá tiene una intención de votos que asciende al 29%. Aunque los PJ disidentes no se olvidan de que el nombre de Mauricio Macri también aporta favorablemente al acuerdo tripartito, celebrado en febrero pasado. Es que el jefe de Gobierno porteño tiene buenas mediciones no sólo en Capital Federal, sino también en el primer cordón del Conurbano bonaerense.

El acuerdo en que desembocarían la Coalición Cívica con el radicalismo y el socialismo también mira las encuestas. Descreen de los números que ubican al sector tercero, pese a que esos sondeos auguran buenos resultados en secciones electorales como la Quinta y la Sexta, donde estarían por encima de las dos expresiones surgidas del peronismo.

Mientras que preocupados por la suerte que puedan correr en sus distritos con los Concejos Deliberante, los intendentes también piden estudios de campo propios. Algunos números darían tranquilidad a los popes oficialistas del Gran Buenos Aires, quienes se verían beneficiados si Néstor Kirchner encabeza. En cambio, en el interior, la mala imagen del ex presidente por el conflicto con el campo podría ser lapidaria para los alcaldes si la gente castiga arriba y no corta boleta.

Las encuestas son las vedettes del momento. De ellas, y del acierto o del error de quien las haga, depende la suerte de varios. Imperfectas, pero únicas en su género, adquirieron con el tiempo el poder de concentrar las miradas de políticos ávidos de permanecer o de llegar.

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