La Sedronar denuncia que los adictos no tienen lugar para internarse

La cantidad de camas cada 100 mil habitantes varía de modo extremo: en Buenos Aires hay 7,96; en La Rioja 25, en Tierra del Fuego 60, en Catamarca "n i n g u n a"; si tenemos construidas hosterías en medio de la nada, que nadie quiere gerenciar, predios abandonados y hasta estadios, pero no lugares donde se atiendan adictos a las drogas.
Un equipo del Observatorio Argentino de Drogas de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), encuestó a todos los directores de los "592 dispositivos de atención a pacientes con problemas de abuso de sustancias psicoactivas" en el país y construyó un mapa nacional de centros de atención.

Allí surge que los índices de cantidad de camas cada 100 mil habitantes varían de manera extrema entre algunas provincias: por ejemplo, en la de Buenos Aires –el distrito con más habitantes y con una problemática social más aguda– hay 7,96; mientras que en San Luis o La Rioja hay 25. En Tierra del Fuego es donde mayor capacidad para internar adictos existe: 60 camas cada 100 mil habitantes.

La mala noticia para nuestra sociedad es que Catamarca, que destina millones a la construcción de hosterías en medio la nada, que ningún privado quiere hacerse cargo de operar, o que construye un estadio de fútbol sin saberse a ciencia cierta para qué, en la actualidad no cuenta con centro de atención a adictos, ni una cama para su interacción.

En base a los resultados del censo, los expertos del Observatorio destacan en el informe final que la oferta de centros de tratamiento para internación se concentra en las comunidades terapéuticas sostenida por una gestión de financiamiento privado o mixto, financiadas por el Estado mediante las becas que les paga por cada paciente o también por las obras sociales o los pacientes que abonan en efectivo: entre todas ofrecen 2.980 camas en todo el país.

El 36% de las camas está en la provincia de Buenos Aires y el 12,7% en la Capital. Aun así, en territorio bonaerense el índice cada cien 100 habitantes es bajo, con 7,96 cada cien mil. La siguen provincias pobres como Formosa (4,93), Corrientes (2,36) y Córdoba (4,24).

Así como hay provincias con pocas camas para chicos adictos, las hay sin absolutamente ninguna: es el caso de Catamarca, con un crecimiento grave en el crecimiento del numero de adictos, o Jujuy, donde el drama del paco golpea fuertemente por la presencia de cocinas y la cercanía con Perú y Bolivia que proveen de pasta básica, Santiago del Estero, Tucumán y Santa Cruz. Grave…y peligroso desde ya.

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