Secuestran y matan a varios extranjeros.

Hay dudas sobre el número de víctimas.
Por lo menos tres mujeres, de un grupo de nueve extranjeros secuestrados recientemente, fueron halladas muertas en el norte de Yemen, informaron ayer fuentes del gobierno de ese país de la península arábiga con fuerte presencia de la red Al-Qaeda. Otras fuentes dijeron que el número de muertos sumaba nueve, entre ellos, tres niños.

Siete alemanes (una pareja, dos enfermeras y tres chicos), un ingeniero británico y una profesora surcoreana fueron secuestrados la semana pasada en una zona montañosa de la provincia norteña de Saada, anunció anteayer el ministerio de Defensa yemení.

Los asesinatos se producen tras una escalada de la violencia en la zona, originada por la detención del saudita Hassan Hussein Alwan, a quien las autoridades yemeníes describieron como el principal financista de Al-Qaeda en Yemen y Arabia Saudita.

Los extranjeros secuestrados eran miembros de la organización de beneficencia internacional Worlwide Services, presente desde hace 35 años en el hospital de Saada. Según las autoridades yemeníes, habrían sido secuestrados por rebeldes chiitas zaiditas, liderados por el ex diputado Andel Malek al Huti. Desde 2004, este grupo mantiene un conflicto abierto con las fuerzas gubernamentales en la región de Saada que se ha saldado con miles de muertos.

La canciller alemana, Angela Merkel, no confirmó la muerte de los rehenes alemanes. "Estamos examinando la información, pero no puedo confirmar nada", dijo Merkel en Berlín.

En Yemen, la nación más pobre de Medio Oriente, operan tribus rebeldes chiitas, así como una división de Al-Qaeda presente en regiones remotas y que a menudo ataca a los extranjeros. Los terroristas de Al-Qaeda han establecido santuarios entre varias tribus yemeníes.

Los secuestros de extranjeros en Yemen, un país que se rige por una estructura tribal, son relativamente frecuentes, pero pocas veces han tenido un desenlace trágico. En los últimos 15 años fueron secuestrados más de 200 extranjeros, de los que la gran mayoría fueron liberados indemnes. Los secuestradores suelen usar a sus rehenes para chantajear al gobierno.

En julio de 2007, siete turistas españoles y dos ciudadanos yemeníes murieron en un atentado suicida en la provincia de Mareb, al este de la capital, Saná.

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