Secuestran 750 kilos de cocaína y detienen a dos mexicanos

Estaban en un galpón de San Miguel. La Federal los estaba vigilando, a la espera de que llegaran sus socios colombianos, pero justo apareció la Bonaerense. Los de la Provincia aseguran que iban detrás de una conexión de la "ruta de la efedrina".
Un grupo de la Policía Federal estaba frente a un galpón de San Miguel vigilando a unos narcos y esperando a que aparecieran sus cómplices. Habían llegado hasta ahí luego de investigar durante dos meses a una organización que iba a enviar droga a España. Pero mientras aguardaban, vieron cómo tres policías de la Bonaerense llegaron en un auto sin identificaciones y se metieron en el lugar. Los federales entraron detrás de ellos y comenzaron a discutir qué hacían allí. Mientras eso sucedía, se dieron cuenta de que en la parte de atrás del local había 750 kilos de cocaína. Peleas aparte, por el caso terminaron detenidos dos mexicanos y tres bolivianos, sospechados de integrar dos bandas de traficantes que operaban en forma conjunta.

El galpón, ubicado en la calle Illia al 2300, no tenía muchas cosas adentro. Según el contrato de alquiler, allí se iba a montar una empresa de reparación y venta de hornos industriales, pero el lugar no estaba acondicionado para esa actividad. Antiguamente había sido un taller mecánico de autos y seguía casi como cuando lo cerraron: con la fosa aún abierta y con grasa por todo el piso, aunque estaba recién pintado. En un depósito, en la parte de atrás, encontraron los 750 kilos de cocaína, divididos en paquetes de un kilo y envueltos en celofán de distintos colores.

Los mexicanos detenidos en el galpón fueron identificados por la Policía como José María Rodríguez Cejas, de 42 años (quien había entrado al país el 2 de septiembre pasado y tenía orden de captura de su país), y Abraham Martínez Calderón (23), que llegó a Argentina el 29 del mismo mes. Los bolivianos (dos hombres y una mujer) formarían parte de otro grupo, liderado por narcos colombianos.

"Recibimos información de la DEA (agencia antidrogas estadounidense) en la que nos alertaban sobre narcos colombianos que estaban metiendo droga en el país, para ser llevada por barco a España. Sabíamos que habían entrado varios cargamentos y que en poco tiempo la iban a sacar", dijo a Clarín una alta fuente de la Federal.

Del otro lado de la historia, la Bonaerense informó que llegó al galpón por pedido del juez Federico Faggionato Márquez, en el marco de su investigación de la "ruta de la efedrina". Pero, curiosamente, los de la Provincia aseguran que ellos entraron después de los federales, y no antes.

"Fuimos hasta la zona de Campo de Mayo (el galpón está frente al predio del Ejército) por una pista de la causa que investiga la venta de efedrina. Cuando llegamos con agentes de Drogas de la Bonaerense, nos encontramos con policías de la Federal entrando al lugar", dijeron a Clarín fuentes del juzgado de Faggionato Márquez.

En esa causa, el juez investiga a una banda de mexicanos que fabricaba drogas en base a efedrina en una quinta que fue allanada en julio en Ingeniero Maschwitz. Faggionato Márquez cree que uno de los mexicanos detenidos en el galpón está vinculado con ese grupo.

"Nosotros investigamos una serie de delitos conexos con esa causa. Son dos investigaciones distintas pero que tienen coincidencia con este lugar, razón por la cual se trabaja de manera conjunta", reafirmó ante la prensa el superintendente de Tráfico de Drogas Ilícitas de la Bonaerense, Norberto López Camelo.

La historia de la Federal empieza de otra manera. Allí dicen que, a mediados de agosto, la DEA les informó que dos colombianos estaban trayendo cocaína al país. El informe detallaba que iban a sacar la droga en un contenedor mezclada con mercadería de importación. Además, señalaba que en el grupo había mexicanos y bolivianos.

"Los colombianos introducían la droga al país proveniente de Bolivia y de Perú y luego se la entregaban a los mexicanos, que a su vez tenían la misión de llevarla camuflada a España", explicó el jefe de Drogas Peligrosas de la Federal, comisario Miguel Angel Castro.

Después del allanamiento al galpón, la Federal realizó ayer, de apuro, otros cuatro operativos en Capital. Primero fueron a la calle Moreto al 100, en Flores. Allí detuvieron a dos hombres y a una mujer de nacionalidad boliviana, que según los investigadores trabajaban para los narcos colombianos. Luego, a pocas cuadras, en Juan Bautista Alberdi al 4000, encontraron prensas y celofán similar al usado para envolver la cocaína. Los otros dos operativos fueron en Palermo (en la casa donde vivían los mexicanos) y en San Telmo. Pero allí no hallaron ninguna prueba.

Tras el hallazgo de la droga, los cinco detenidos fueron puestos a disposición del juez federal de Tres de Febrero, Juan Manuel Culotta, quien llevaba la causa iniciada a partir de los datos de la DEA. Los detenidos fueron llevados a la alcaidía de Drogas Peligrosas de la Federal, en Belgrano al 1600.

"Ahora, si Faggionato Márquez entiende que uno de los detenidos tiene vínculo con el tráfico de efedrina, deberá pedirle prestado el preso a Culotta. Pero lo veo difícil porque en toda la operación no aparece ninguna pista que refiera a la efedrina", explicó a Clarín una alta fuente de la Federal, que anoche mostraba su enojo porque habían tenido que precipitar los allanamientos. "Estábamos esperando a los colombianos desde hacía unos días. Ahora va a ser muy difícil encontrarlos", concluyó.

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