Un sector de la UCR salió a marcarle la cancha a Cobos

Dirigentes y afiliados radicales de todo el país debatieron ayer en Rosario sobre el rol del partido y acordaron fortalecer un espacio opositor con sesgo progresista.
En medio de un marcado clima de efervescencia, los oradores advirtieron que se terminó para el partido el tiempo de la resistencia. Se plantearon, por ello, trabajar sobre ideas y programas que permitan gobernar el país en 2011. Y de paso, lanzaron una nueva línea interna dentro de la UCR oficial.

De las puertas del partido para afuera, se ratificó la pertenencia al Acuerdo Cívico y Social, una herramienta con la que se aspira a luchar por el poder en dos años. "Cuidémoslo. No hagamos nada que lo pueda afectar", imploró Ricardo Alfonsín en el cierre del discurso más vivado por los milittantes.

"Es patética la pelea de las ferias de las vanidades. Hay que postergar el debate de candidaturas. Primero tenemos que tener una gran fuerza política", advirtió Gerardo Morales, en obvia referencia a Julio Cobos y Elisa Carrió, que buscan liderar el espacio.

De las puertas del partido para adentro, las jornadas en un colmado auditorio del sindicato de Luz y Fuerza dejaron claro que la línea a la que adhieren Morales, Alfonsín, Ernesto Sanz, Angel Rozas, Mario Negri y Ricardo Gil Lavedra luchará por conservar la presidencia de la UCR cuando en diciembre se elijan nuevas autoridades.

La pelea no busca excluir a nadie, pero pone claros límites a los correligionarios que en 2007 adhirieron al proyecto kirchnerista. "La idea es ratificar la conducción del partido en manos de los que nos quedamos, de los que resistimos en los peores momentos. No van a conducir los que están volviendo", advirtió Morales. La frase tenía un destinatario obvio: Cobos y aquellos que lo acompañaron a la Concertación Plural K.

No sólo se lanzó la nueva línea interna, el Encuentro Nacional de Afirmación Radical. Algunos dirigentes anticiparon su intención de que el propio Morales, aun con algunos obstáculos legales que plantea la carta orgánica con la posibilidad de reelecciones, presida otra vez el Comité Nacional. Sanz y Rozas lo propusieron. Gil Lavedra lo avaló hablando del "símbolo de la resistencia" cuando el partido vivía sus peores épocas.

El dirigente jujeño no le cerró la puerta a esa posibilidad. "Veremos si hay consenso unánime", concedió. Ante las críticas de algunos afiliados hacia la figura del vicepresidente Cobos, Sanz pidió "grandeza" para que las fracturas internas no vuelvan a florecer. A pesar del claro respaldo a Morales, desde algunos sectores del radicalismo Un no descartaban ayer al senador mendocino como el candidato de "consenso" para presidir el partido.

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