El sector productivo cuestiona la emergencia hídrica

Daniel Ploper, de la Estación Experimental y Miguel Peréz de la Federación Agraria de Trucumán, comentaron los efectos que producen en los cultivos y la ganadería las hostiles condiciones climáticas. Sostienen que la emergencia hídrica no solucionará la problemática, y solicitan políticas serias.

La grave sequía que afecta a la provincia está encendiendo las alarmas del sector productivo en todo el territorio tucumano. Ante esta situación, el gobernador José Alperovich se apresta a rubricar el decreto que declare la emergencia hídrica para poder poner coto a este preocupante contexto. Pese a ello, referentes y profesionales del sector se manifestaron molestos con la medida que se va disponer, al considerar que sólo con resoluciones administrativas no llegarán las soluciones de fondo.

A la hora de analizar aquellos rasgos que puedan incidir en el sistema productivo, Daniel Ploper, Director Técnico de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), consideró que se va a tener que estudiar meticulosamente lo sucedido por las condiciones climáticas que hicieron mella en el paisaje granario y frutihortícola de la provincia. "En éstos días estimaremos lo sucedido con la sequía, especialmente la incidencia que tuvo en los cultivos de trigo, ya que se vieron afectados muchísimos lotes", relató a EL SIGLO Ploper. Consideró, además, que la lluvia acaecida en la noche del viernes y sábado por la madrugada fue insuficiente para reparar "mínimamente" las consecuencias de la letal sequía.

En lo que respecta a las plantaciones de cítricos, el profesional adujo que hubo una "defoliación importante de los pequeños frutos", en tanto que predijo un grave panorama para las frutas como los arándanos y las hortalizas de hojas verdes.

Al momento de referirse al sector granario, Ploper destacó que se manifiesta una baja en el sembrado, acompañado por una aplicación de cantidades significativas de herbicidas que permitan complementar artificialmente la capacidad de resistencia de la tierra.

Las plantaciones de caña de azúcar no escapan a la problemática, ya que, sumado a las condiciones climáticas extremas, se manifestó la presencia de una plaga, propia de las elevadas temperaturas, lo que está adicionando consecuencias negativas y graves daños a este tipo de plantaciones.

"Debido a estas situaciones se perdieron alrededor de 200.000 toneladas de azúcar. Por lo que en esta temporada sólo pudimos sacar apenas 1.300.000 toneladas, muy por debajo de nuestras expectativas", señaló el Director de la Estación Experimental.

Cuando se le consultó sobre el decreto que proyecta la emergencia hídrica, Ploper consideró que su aplicación va a traer una serie de dificultades ya que "los principales afectados serán los sectores productivos e industriales, por lo que la derivación del agua para otros destinos (como lo es el consumo familiar o domiciliario), no nos va a ser beneficioso teniendo en cuenta las utilidades a las que derivamos este recurso, utilidades que son para paliar la grave situación".

Contra las políticas

oficiales

Otro de los consultados por este diario fue Miguel Pérez (presidente de la Federación Agraria Argentina filial Tucumán), quien se mostró muy preocupado por las inclemencias negativas del tiempo, pero, a su vez, requirió que desde el estado provincial se apliquen políticas serias y no sólo "reacciones de maquillaje".

"La afectación que estamos padeciendo (sic) hace que con los cultivos estemos atrasados y, al no haber llovido, entre tantas dificultades, no hay pasto para la alimentación de la ganadería por lo que tuvimos que comprar pasto de otros lados para hacer frente a esto. Lo que demuestra que la ganadería ya ni siquiera es rentable", remarcó Pérez.

También, argumentó que, tanto los granos (trigo, maíz) como oleaginosas (soja), están padeciendo "las huellas fatales de esta inquietante sequía".

A la hora de sus consideraciones con respecto a las medidas que debe adoptar el gobierno para hacer frente a la grave problemática, Pérez fue categórico: "La emergencia hídrica no se trata sólo de posponer obligaciones tributarias, hay que ayudar al productor en serio, porque está devastado".

Entre las líneas de acción que propone el dirigente rural, sobresalen la diferenciación en el trato con los productores, manifestar mayor preocupación con la agricultura familiar "que son los que más sufren con las pérdidas de esta sequía", y brindar "soluciones contundentes en el proceso de cultivos".

Por otro lado, dijo que, en cuanto a la capacidad de hacer frente económicamente al desalentador contexto, "el Gobernador sigue sin escucharnos, no demuestra interés por lo que está sucediendo, los precios no acompañan, la cosecha fue exigua, la parte hídrica no acompaña (falta de lluvias). Todo lo que se está planteando, incluido el decreto de emergencia que se va a dictar, son sólo palabras", resaltó Pérez.

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