El sector olivícola se verá seriamente afectado por la falta de beneficios de la promoción industrial

Juan Carlos García Zuloaga, de la Cámara Olivícola, dijo que este año ya se han perdido hasta 30 centavos por kilo de aceituna. Los problemas del sector, sumada la crisis económica y la falta de beneficios para la provincia por quedar afuera de la promoción industrial, "provoca la muerte lenta de la producción olivícola provincial".
El tema de la promoción industrial ha desatado polémica y descontento en Mendoza teniendo en cuenta que no será beneficiada de ninguna manera. El sector olivícola es uno de los más perjudicados porque provincias como San Juan potencian sus posibilidades de producción con la promoción industrial y con el diferimiento impositivo, beneficios que no tiene nuestra provincia, y de esta manera llega la aceituna más barata de esas provincias y se desestima así el precio de la aceituna local. "Es una muerte lenta que nos va matando de apoco", señaló Juan Carlos García Zuloaga, de la Cámara Olivícola.

En tanto, afirmó que "la olivicultura ha perdido en lo que va del 2009 aproximadamente entre 20 y 30 centavos por kilo de aceituna, y esto no es ganar menos, es producir para perder".

Respecto de esto, el productor añadió este miércoles en Radio de Cuyo que "a los problemas que venía teniendo la olivicultura se sumó el diferimiento, lo cual ha significado una sentencia de muerte para la producción mendocina". Asimismo, recalcó que "cada vez son menores las posibilidades para el productor olivícola y es posible que se llegue a la erradicación de los olivos porque la producción que se está haciendo ya no les permite a los productores sostenerse".

Recordó que Mendoza que fue el primer productor olivícola del país durante años, y que desde el sector se ha buscado, junto con la Cámara Olivícola de La Rioja y la Cámara de Productores Tradicionales, un reconocimiento para los pequeños productores tradicionales "pero el beneficio sigue siendo para los grandes, se vuelven a aumentar las hectáreas plantadas por diferimiento y el castigo que hemos recibido los olivicultores sigue siendo de la misma manera, lo cual sumado a la crisis económica y a los otros problemas hemos tenido el año pasado la peor producción de los últimos 20 años".

García Zuloaga explicó que tal diferimiento, dejar de pagar impuestos nacionales como el IVA, por ejemplo, durante 15 años para ver cómo crece la producción y luego retomar los pagos, "no ha sido beneficioso para la provincia, ha significado un gran flagelo si tenemos en cuenta que Mendoza tiene una gran cantidad de pequeños productores que tienen en sus manos el 90% de la producción".

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