El sector comercial, entre la quietud y las bajas producidas por la coyuntura económica

Una recorrida por las calles céntricas de nuestro medio refleja el panorama de los comerciantes. La mayor parte de los rubros se encuentra estancada. La quietud, luego de una significativa reducción de la actividad producida en 2008 y en lo que va del año en curso, hace que la comercialización no advierta atisbos de recuperación.

En la edición de ayer del diario La Nación el Indec revelaba el actual estancamiento de la economía, cuando en realidad la ciudadanía ya siente el impacto de dos crisis que marcaron un antes y un después en la economía nacional.

De acuerdo con los datos ofrecidos por el matutino porteño y teniendo en cuenta los datos oficiales del instituto estadístico, sólo en mayo de 2009 la Argentina registró, por primera vez, tras seis años y cinco meses, una variación nula en la tasa de actividad en la comparación interanual, es decir, respecto de igual mes de 2008, y una mínima de mejora del 0,1% en la medición con abril, que ni siquiera serviría para hablar de un crecimiento vegetativo.

En cualquier caso, se trata de la peor medición desde noviembre de 2002, como consecuencia del freno de la actividad en el país, que en un año transformó una tasa de expansión del 7,4% en estancamiento. Según la medición oficial, se pone fin a un ciclo virtuoso.

No obstante, las cifras oficiales no guardan relación con la realidad ya que lo que se percibe en las calles es mucho más decepcionante. Esto porque la actividad económica está cayendo con fuerza, es inferior a la del año pasado, y no hay ningún sector productivo que no haya resentido su producción.

Nuestra ciudad no escapa de la coyuntura económica nacional. En Pergamino todos los rubros avistan, en mayor o menor medida, significativas retracciones.

Las bajas en las ventas minoristas empezaron hace más de un año, cuando se iniciaba la controversia con el campo que provocó una actitud cautelosa en las decisiones de compra de la ciudadanía, salvo durante períodos puntuales, como las fiestas de fin de año.

Los comerciantes coinciden en que el conflicto del sector agropecuario produjo un impacto negativo sobre el consumo, que se paralizó a la espera de definiciones que ofrezcan garantías a la producción y trajeran esperanza de una solución al corto plazo.

Para dar cuenta a los lectores de la situación comercial actual, LA OPINION mantuvo contacto con representantes de varios sectores los que demostraron preocupación frente a la quietud que se ha generado en la actividad comercial, luego de una significativa baja producida por varios factores conjugados en un mismo tiempo.

Liquidaciones anticipadas

Al caminar por las calles céntricas de Pergamino es notorio el avance estacional de liquidaciones y ofertas puestas a disposición del consumidor en la totalidad de los locales dedicados a la comercialización de indumentaria.

Poniendo la mirada en la llegada de la primavera, como queriendo dejar atrás una temporada nefasta por la caída de las ventas desde hace más de un año, tanto fabricantes como vendedores de indumentaria ofrecen su mejor precio para liquidar la mercadería y salvar al menos los costos y evitar una pérdida mayor o total.

En diálogo con el Diario Rodolfo Bevacqua, reconocido comerciante de nuestro medio, brindó su apreciación del panorama local en lo que a la indumentaria respecta.

"Siguiendo con la línea del conflicto entre el agro y el Gobierno y sumado a eso el impacto que produjo la crisis financiera internacional, se produce en los locales de ropa un proceso de decadencia. Nosotros calculamos que desde el inicio de la disputa entre el sector rural y la dirigencia nacional hasta nuestros días la caída asciende al 30%", comentó el empresario.

Impacto de la gripe

Es importante destacar que las medidas excepcionales dispuestas por el Ejecutivo municipal y las múltiples recomendaciones efectuadas por el Comité de Crisis de Pergamino han influido significativamente en la actividad comercial ya que no se registraba movimiento en el radio céntrico de Pergamino, motivo por el que, a la ya deteriorada economía, se incluyó un nuevo condimento detractor. "A partir de que se levantaron las restricciones, la ciudadanía comenzó a soltarse un poquito más y ahora asiste a los comercios. Si bien no podemos decir que estamos en los niveles el año pasado notamos que, a diferencia de los últimos días, hay una leve reactivación. Yo creo que esto va acompañado del cobro del aguinaldo. Creo que en los próximos días, y debido a la apertura de las confiterías bailables y de la proximidad del Día del Amigo, se percibirá una mayor circulación de dinero pero este tipo de ocasiones son extra y no perduran en el tiempo", explicó Bevacqua.

En cuanto a las expectativas, el comerciante indicó: "Creo que vamos a estar en una meseta porque la economía seguirá percibiendo dificultades. Considero que prevalecerán los altibajos".

Escaso margen

Una de las cuestiones en las que hay que hacer hincapié es en la capacidad de ahorro de las personas. Los ingresos de los trabajadores se han visto desvalorizados por la inflación y el último tarifazo, amortiguado por el aguinaldo. La disponibilidad de dinero para consumir servicios de esparcimiento y adquirir bienes ha disminuido.

Todo el circulante cautivo del pago de productos y servicios fijos y de primera necesidad genera una retracción para la economía. "Antes, cuando la gente disponía de dinero compraba quizás algunas prendas no tan necesarias, ahora apuntan a las ropas clásicas y en vez de llevar dos remeras, por ejemplo, adquieren una sola", explicó el propietario de Frambuesa.

La financiación sigue siendo el sostén del nivel de ventas. En el mercado actual, el 70% de las comercializaciones se efectúa con tarjeta de crédito o cuotas, lo que no deja de ser peligroso.

Leve reactivación

Uno de los pocos rubros que ha escapado a esta situación de crisis generalizada y que en las últimas semanas avista una leve reacción del mercado es el de los electrodomésticos.

Luego de una merma en las ventas, producida por la crisis del campo, en abril y mayo del año en curso se produjo un estancamiento y los niveles de ese período no superaron por amplia diferencia los de 2008. Sin embargo, y de acuerdo con lo expuesto por Claudio Eroles, gerente de la firma Naldo Lombardi, a partir de junio y en lo que va de julio las ventas comenzaron a mostrar atisbos de reacción. "Hay una diferencia para resaltar ya que en estos días, y gracias a la ventas concretadas, registramos que estamos superando los niveles de comercialización de junio y julio de 2008, que fueron los meses de mayor recesión ya que se produjo el pico del conflicto entre el campo y el Gobierno", comentó el referente de la casa de artículos para el hogar.

Entre los productos que lideran la comercialización se encuentran los ligados con la tecnología, MP3, LCD, notebook, equipos de música, etcétera. Los incrementos respecto del año pasado se dan en el orden del 15%.

A diferencia de otros rubros cuyos representantes sostienen que se producirá de aquí a fin de año un estado económico caracterizado por la inmovilidad, los referentes de estas casas de artículos electrónicos manifestaron buenas expectativas. "Creemos que antes de que finalice el año en curso vamos a obtener buenos resultados. Además notamos que la financiación, fundamental para la compra, ayuda mucho a reactivar el mercado", reveló Eroles.

Pocas reservas

Uno de los sectores más perjudicados en nuestra región es el gastronómico. Este rubro además de las bajas producidas por la coyuntura económica actual, advirtió significativos descensos a partir de la implementación de las restricciones impuestas por la expansión de la gripe A.

Según un sondeo realizado por locales gastronómicos de nuestro medio, es progresivo el decaimiento del consumo que los ciudadanos hacen de este servicio. La crisis se advierte ante la llegada del Día del Amigo. Mientras que el año pasado para esta fecha los comercios no contaban con lugares disponibles, por estos días son pocas las reservas efectuadas para la celebración.

En vísperas de los clásicos festejos, los responsables de parrillas y restaurantes de nuestro medio están preocupados porque, aseguran, que las reservas para el Día del Amigo no superan el 30% de su capacidad.

Si el panorama no mejora, este 20 de julio tendrá un marco muy diferente al de otros años. Pareciera que muchos ya piensan en festejar el Día del Amigo austeramente, en la intimidad, con mensajes de texto, correos electrónicos, cenas grupales en casas particulares y llamados telefónicos.

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