El secretario de Salud municipal desmintió recortes de presupuesto

El titular de Salud municipal, Luis Dimenza, desmintió tajantemente que haya habido un recorte en los recursos destinados a su área. Es más, afirmó que representan el 30 por ciento del presupuesto global y, este año, un tres por ciento más que en 2008. Lo que sí admitió es que ese crecimiento "corre en paralelo" con un aumento de la oferta en cantidad y complejidad de prestaciones, y sobre todo con una "constante" suba de la demanda. También desmintió el ajuste el titular de Gobierno, Horacio Ghirardi, quien afirmó que la "prudencia" en los gastos no afecta la inversión en Salud.
A contrapelo de estas declaraciones, los empleados del Hospital Roque Sáenz Peña denunciaron ayer que en ese efector falta personal y que el estado edilicio "no es sólo lamentable, sino peligroso". Prueba de esto es un detalle: en los pasillos hay matafuegos que están vencidos.

"Claramente crecimos en recursos, pero también es cierto que tenemos más costos", explicó Dimenza. Como causas de esa suba en inversión mencionó la puesta en marcha de tres nuevos servicios durante el último año: el Heca, la guardia del Roque Sáenz Peña y el centro de salud Itatí.

Por eso negó rotundamente que haya habido recortes en Salud. "Al contrario, hay más recursos, pero también tenemos un sistema que crece constantemente en demanda y en oferta de prestaciones, incluso de alta complejidad", sostuvo.

Y como esa demanda no es sólo local, el funcionario dijo que "se trabaja para que la provincia pueda sostener también con recursos propios esa capacidad ya instalada que tiene Rosario" y que también usa población de otras zonas de Santa Fe.

Respecto de si la problemática del dengue puede estar insumiendo fondos extra que se desvían de otros usos, Dimenza aseguró que hasta ahora "todo se manejó dentro del presupuesto" estipulado.

En los operativos antidengue diarios, dijo, el personal (entre 70 y 80 agentes sólo de Salud y de 300 a 400 de todo el plantel municipal) "se redistribuye". Y en lo que hace a insumos, como los reactivos utilizados para los análisis, el aporte llega desde la provincia. La misma fuente con que Dimenza confía se pueda contar para producir repelentes en el Laboratorio de Especialidades Medicinales.

También Ghirardi negó el recorte en Salud denunciado por los gremialistas y afirmó que, pese a ser "muy prudentes" en materia de gastos, las prestaciones sanitarias fueron priorizadas "por una cuestión conceptual e ideológica".

Es más, el funcionario sostuvo que la tarea encarada en Rosario para combatir el dengue con un "bloqueo casa por casa, no lo está haciendo ninguna ciudad de Argentina".

Por dentro. Sin embargo, en el Sáenz Peña tienen otra visión. "La realidad actual de nuestro hospital demuestra que hay espacios que sufren el abandono", afirmaron desde la junta interna de delegados de la Asociación Trabajadores del Estado de Salud.

Como ejemplos, el delegado y psiquiatra de ese hospital, Pedro Fernández, mencionó la inundación habitual de los sótanos ubicados bajo la cocina del efector, el hacinamiento de los consultorios externos de Pediatría —que pasaron de 10 a 5 porque su espacio fue ganado por la nueva guardia—, goteras sobre los pacientes, paredes descascaradas, vidrios y puertas rotos, y una morgue "deplorable".

A esa realidad, que Fernández describió como de vieja data "pero que se va agravando paulatinamente", por efectos del ajuste se suma ahora un "recorte de horas extra en un plantel menos que mínimo".

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