La Secretaría de Salud en el ojo de la tormenta durante el 2009

La inesperada pandemia de gripe A, que dejó un saldo de medio centenar de fallecidos en Mar del Plata, fue la contingencia más dramática que enfrentó la Secretaría de Salud. La amenaza del dengue, en tanto, sumó lo propio.

"Todavía hay mucho por hacer", repite una y otra vez Alejandro Ferro cuando se le pide un balance del año 2009. Para el titular de la Secretaría de Salud del Partido de General Pueyrredon los últimos doce meses pusieron a prueba de fuego su capacidad de gestionar.

Sobre todo porque al trabajo que viene realizando desde que asumió funciones en 2007 con el propósito de mejorar las enormes deficiencias y carencias que arrastra el sistema de salud pública municipal, se sumó la contingencia de la Gripe A que dejó en Mar del Plata un saldo fatal de medio centenar de muertos.

Fue durante el último invierno cuando se lo vio a Ferro enfrentar a la inesperada pandemia articulando con otros organismos estatales y utilizando herramientas para prevenir que la gripe porcina derivara en estadísticas aún más dramáticas.

Pero también aparecieron la amenaza del dengue y una mayor complejidad en las demandas de la sociedad en materia de atención sanitaria.

El funcionario cuenta que en el último año fueron vacunadas unas 100 mil personas contra la gripe; que se alcanzó el 97 por ciento en igual sentido contra el sarampión y la polio; que el programa "Acercar" llegó a unas 38 escuelas; que se incorporaron nuevos profesionales al sistema; que la recaudación por la contribución para salud permite avanzar en la compra de aparatología médica, puesta en valor de los centros sanitarios y medicamentos, entre otras cosas.

Según el doctor Alejandro Ferro el mayor desafío está por venir. Por ejemplo, con la construcción del Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (CEMA), un viejo anhelo de la ciudad cuya obra estaría inaugurada en 2010.

El funcionario se muestra agradecido con el intendente Gustavo Pulti, "porque confió en mí y me permite liderar su proyecto político en materia de salud desde una visión macro".

Al momento de cerrar la agenda de 2009, Ferro dialogó con LA CAPITAL:

-Durante muchos años los temas de salud estuvieron ausentes de la agenda política: ¿Qué panorama encontró usted al hacerse cargo del área?

-Desde el principio fue bastante traumático porque estaba peor de lo que imaginaba. Apenas se destinaba el 4,5 por ciento del presupuesto para atender el sistema municipal de salud. Pero se tomó la decisión de instalar el tema en la agenda, más que nada, partiendo del objetivo de que Mar del Plata es una ciudad para todos.

-¿Con realidades muy diferentes?

-Sí, por un lado está la "feliz". Y por el otro, una Mar del Plata profunda con un conurbano propio que plantea situaciones graves y que demanda servicios. Yo sabía por experiencia que cuando la gente busca salud recurría a los hospitales públicos. Había que recomponer esta realidad con recursos económicos para financiarla.

-¿Se está logrando realmente?

-El intendente Gustavo Pulti consiguió dinero de la Nación para empezar a reparar los centros de atención primaria. Esto nos dio un poco de aire al principio. Después vino la contribución para la salud que lleva seis meses y que en 2009 me permitió ejecutar acciones, comprar equipos y hasta medicamentos como las estatinas, por ejemplo, que se usan para bajar el colesterol y prevenir enfermedades de alta prevalencia como los accidentes cardiovasculares con altísima tasa de mortalidad.

Cambios, articulación y contingencias nuevas

-¿De qué manera acompaña estos nuevos aires la estructura de recursos humanos de la Secretaría de Salud?

-Al principio fue traumático. Hay que tener en cuenta que en la municipalidad hay cuestiones complejas que requieren de trámites y tiempo. El 2008 fue un año de resistencia. Pero entiendo que la gente, en general, estaba muy descreída. Le costaba dar crédito a que íbamos a poner en condiciones los centros de salud.

-¿Y en 2009?

-La contribución para salud nos permitió ejecutar viejos anhelos tales como comprar equipamientos, vehículos, un contador hematológico, mobiliario, computadoras, etc.

Incluso hicimos dos licitaciones públicas para adquirir medicamentos que no había. La primera fue 1.8 millón de pesos. Y ahora sale la segunda por alrededor de 3 millones de pesos. Para que tengan una idea, el presupuesto total que había en 2007 era mucho menor al de estas licitaciones.

-Otra novedad que se percibe ahora, es que después de años de desinteligencias se pudo articular con Provincia y Nación: ¿Es tan así como lo muestran?

-Esto se vio claramente en cuestiones muy puntuales como lo que sucedió con la gripe A a mediados de año. Y también en el proyecto del Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (CEMA) que surgió como iniciativa municipal, luego fue aceptada por el ministerio provincial que lo amplificó políticamente y consiguió el apoyo de la Nación. Ya tenemos el primer anticipo financiero y la obra está en marcha. Quiero destacar que este proyecto fue elaborado por arquitectos del municipio.

-¿Comparten la responsabilidad en materia de salud estas tres competencias estatales?

-El municipio no debe eludir su responsabilidad. Cuando el vecino tiene un problema acude a la intendencia. Hay que tener bien en claro que si alguien se enferma no tiene un cartelito que dice "es de la comuna" o "es de Provincia". El paciente quiere una respuesta.

-Durante 2009 surgieron imprevistamente dos serias amenazas para la salud pública: gripe A y dengue. ¿Cómo se decidió encararlas?

-En ambas situaciones el municipio tomó la delantera. No nos quedamos quietos esperando que la respuesta viniera de otro lado. Había que gestionar y después pedir ayuda.

-¿Se mantiene esta línea de abordaje?

-Ahora estamos por conseguir un acuerdo con la Provincia para la Zona III de emergencias médicas. La ciudad está dividida y las áreas I y II son cubiertas por empresas privadas de ambulancias contratadas por la municipalidad. Abarcan desde Félix U. Camet a Mario Bravo y hasta la avenida Jara. El resto es una enorme superficie urbana que cubre la Provincia como puede. Por eso le pedimos al ministerio que nos permita avanzar sobre la Zona III. Ya tenemos el compromiso financiero para hacerlo. En resumen, licitaríamos el servicio para toda la ciudad con algunos móviles exclusivos en puntos estratégicos para asistir la zona más compleja. Esto es alineamiento de políticas y no alineamiento político, tanto con Provincia como con Nación.

Más médicos y extensión horaria de los servicios

-¿Avanzó la municipalidad estos últimos dos años en mejorar los servicios de atención primaria barriales que, entre otras cosas, tenían graves limitaciones horarias?

-En principio incorporamos 55 cargos profesionales más. Mientras tanto, tenemos otros 65 en trámite de inscripción. Esto significa un 14.5 por ciento en incremento de recursos humanos para el sistema. La previsión es que se cubran horarios vespertinos en una treintena de centros más las unidades sanitarias.

-¿Se está logrando disminuir la demanda que satura a los hospitales debido a las deficiencias de los centros de atención primaria?

-Entiendo que esto requiere de una mejora progresiva. La demanda rechazada por la municipalidad era muy grande. Aunque en menor cantidad, todavía persiste. Hay sectores donde las necesidades son enormes como, por ejemplo, en los barrios General Belgrano, Libertad, Ameghino, Jorge Newbery y Las Heras, entre otros.

-¿Hay un esquema de prioridades en función de las problemáticas socioambientales de cada zona?

-Tenemos zonas "calientes", barrios que crecieron y altos niveles de pobreza. Obviamente, buscamos resolver primero donde los niveles de vulnerabilidad son más dramáticos.

-¿Cuesta incorporar profesionales de la salud al ámbito estatal?

-No es fácil. En 2009 tuvimos un logro importante en medicina comunitaria que consiguió sumar a 21 médicos generalistas. Pasamos de 19 a 40. Esta especialidad es fundamental porque llevan adelante, entre otras cosas, acciones y prevención y promoción para la salud.

-Una de las falencias históricamente más serias tiene que ver con el servicio de salud mental: ¿Cuál es el panorama?

-Creo que tenemos asignaturas cumplidas y otras pendientes. El área recibió un porcentaje importante de los cargos cubiertos. Teníamos tres médicos psiquiatras y ahora son nueve. Pusimos en funcionamiento el centro de calle Jara que prácticamente no prestaba servicios. Ahora está en camino la puesta en marcha de un centro de día. Pensamos instalarlo adonde estaba la Casa del Niño ya que la Provincia no cedió la propiedad. De momento, hay un problema legal debido a una ocupación que hay en el terreno.

Vacunación, gripe A y mortalidad infantil

-¿De qué manera la municipalidad cubre la demanda en medicamentos?

-El plan "Remediar", de Nación, sigue funcionando aunque con algunos altibajos. La municipalidad, por su parte, tiene un plan de medicamentos -que a diferencia de lo que se venía haciendo cuando se compraba en función de lo que se pedía-, ahora estamos adquiriendo en un volumen importante y aplicando un método de control más severo.

-¿Cuál es el balance en materia de programas?

-Hay varios en marcha. El de vacunación funcionó de manera ejemplar. Se logró la tarea titánica en 2009 de vacunar a 100 mil personas contra la gripe. Ahora debemos evaluar cuál fue su beneficio. Hago una primera interpretación positiva ya que, en medio de la crisis por la gripe A, se consiguió concientizar a la gente que entendió que había que lavarse bien las manos, entre otras cosas.

-¿Qué se capitalizó después de la contingencia por la gripe A?

-Se logró trabajar en conjunto, organizadamente, con todas las áreas. Por caso, con la Fuerzas Armadas que salieron a vacunar por los barrios. Hay que tener en cuenta que pasamos de 5 mil a 100 mil vacunas.

-¿Y con la vacunación contra el sarampión y la polio?

-Alcanzamos casi el 97 por ciento del objetivo. Este es un dato histórico.

-Programa "Acercar"...

-Una experiencia muy positiva. Teníamos que ir adonde nunca habíamos estado. Por ejemplo, en 38 colegios; hicimos 18 encuentros en plazas de barrio; se realizaron 3.500 controles odontopediátricos y encontramos un 40 por ciento de patologías; 2.500 estudios oculares con 25 por ciento de derivaciones; 1.000 presiones oculares con un 10 por ciento de patología; se vacunaron a 2.000 niños; 1.800 controles cardiovasculares con un 15 por ciento de valores alterados. Durante el año se llevaron a cabo más de 500 talleres con charlas de todo tipo. Aquí también incluimos el programa de prevención del dengue.

-¿Cómo está la curva de mortalidad infantil?

-En 2008 había aumentado en todo el Partido de General Pueyrredon. Me parece que fue el coletazo de lo que venía ocurriendo a nivel económico y al aumento de la pobreza. Hoy trabajamos en el análisis de cada caso en los que se produjo fallecimientos. En breve estamos lanzando el programa de desarrollo infantil, con otros 40 cargos, financiado por el municipio con terapistas ocupacionales, pediatras, enfermeros, asistentes sociales, generalistas, nutricionistas, fonoaudiólogos, obstetras y cocineros.

De esta manera proyectamos bajar el índice de mortalidad infantil.

-Hubo un dato que en 2009, tal vez, no tuvo la repercusión que merece. No nacieron niños en Mar del Plata con VIH por contagio perinatal...

-Aquí también la municipalidad se puso los pantalones largos al momento de asistir a las embarazadas ofreciéndoles medicación. Hoy sabemos que cuando la mujer toma antirretrovirales y tiene carga viral no detectable, no transmite el VIH. En este tema también se trabajó en conjunto, incluso, con organismos no gubernamentales.

-¿También se encaró un programa de prevención cardiovascular?

-Estamos trabajando activamente con la incorporación de recursos. Por estos días estamos chequeando, por ejemplo, a los peones de taxis porque se trata de una población que no tiene por lo general cobertura social, fuma mucho más que la media y su tarea es estresante y sedentaria. El estado municipal proveerá de estatinas a todo aquel que tenga el colesterol elevado.

Una visión macro de la problemática sanitaria

-Aunque muchos todavía no lo asuman, lo real es que los accidentes de tránsito son el problema más grave de la salud pública en Mar del Plata: ¿Se avanza realmente en revertir este problema?

-Este es un punto por demás importante. Más que nada porque trasciende lo meramente vinculado a la Secretaría de Salud y tiene que ver con la calidad de vida de los habitantes de una ciudad. Para esto se deben encarar acciones desde una perspectiva más justa y equitativa. En cuanto a los accidentes de tránsito, además de lo que hacemos desde la órbita de mi competencia, hay otras áreas del Estado que deben actuar. Por ejemplo, en semaforización, en reparación del asfalto, en señalización horizontal y vertical, en alcoholemia, en equipamiento para controlar la velocidad, etc.

-La infraestructura está, inevitablemente, vinculada a la ausencia de enfermedad...

-Sin lugar a dudas. La cuarta cloaca máxima es un ejemplo de esto. Estará dando respuesta a quince barrios y a 50 mil personas. También las obras en el emisario submarino para evitar que se viertan los efluentes cloacales en la costa, y resolver la disposición final de residuos. Esta administración municipal tiene una visión macro de la salud pública.

-¿Será el CEMA en 2010 lo que fue la nueva terminal de micros en 2009?

-Estamos hablando de un gran desafío. Lo construye Nación, lo equipa Provincia y lo hará funcionar la municipalidad. La Secretaría a mi cargo está involucrando a la gente en el manejo de esta nueva estructura. En el futuro quien iba al hospital por prácticas médicas que no realizaba la comuna, contará con este espacio.

-¿Cuál ha sido la variación presupuestaria para salud?

-En 2008, sin obras, fue del 7,8 por ciento. En 2009 de 10,8 por ciento y en 2010 del 13,5 por ciento. La contribución fue un avance fundamental.

Informatización, SAMO y educación para la salud

-¿En qué estado se encuentra el proyecto de informatizar el sistema de salud municipal?

-Estamos en eso. La idea es, por ejemplo, informatizar los turnos y llegar a la historia clínica unificada. Por ahora llevamos a cabo una experiencia piloto.

-¿Esto significará, también, proveer datos para el SAMO municipal?

-Sí, el SAMO le cobra a las obras sociales por las prestaciones que realiza el municipio a sus afiliados. El 17 por ciento de los pacientes que atiende la comuna tiene cobertura médica por obra social. Ese dinero se sumará a las arcas de la Secretaría de Salud.

-¿Cómo se plantea la información que los ciudadanos deben tener para saber dónde recurrir para recibir asistencia sanitaria?

-Aquí deberían cumplir un rol fundamental los Consejos Vecinales de Salud. De esta forma se acercaría la distancia entre el centro de salud y la gente. Nosotros presentamos un proyecto en este sentido pero, lamentablemente, fue rechazado por la Comisión de Salud del Concejo Deliberante. Hay que integrar a los vecinos.

-¿Se está haciendo algo en educación para la salud?

-De esto se trata el programa "Acercar". Nació en las plazas y fue a parar a los colegios durante el año el lectivo. Se enseña desde el impacto del dengue, hasta prevención de enfermedades de transmisión sexual, violencia doméstica, desparasitación, enfermedades cardiovasculares, accidentes de tránsito, etc. En esta tarea logramos incluir a los organismos no gubernamentales que aportan talleres de los más variados temas. Para 2010 proyectamos vacunar en los colegios.

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