En la Secretaría de Derechos Humanos avalaron la instauración de la unión civil en Tucumán

La Dirección de Protección de Derechos Humanos perteneciente a esa secretaría respaldó la aplicación en Tucumán del proyecto de ley que permite la unión civil de dos personas con independencia de su sexo. Sostiene que implicará un avance en el plano del derecho y que representa una “atenuación de la desigualdad en el ejercicio de los derechos de quienes decidieron emprender un proyecto de vida común”. La iniciativa impulsada por el INADI se encuentra en estudio en la Legislatura.
La directora de Protección de Derechos Humanos, perteneciente a la Secretaría homónima, Laura Termini Maino, giró el miércoles un expediente a la titular de la Delegación local del Instituto Nacional Contra la Discriminación la Xenofobia y el Racismo (INADI), Graciela Cárdenas, a través del cual recomienda al secretario provincial del área, Daniel Oscar Posse, apoyar el proyecto de ley que impulsa la instauración en Tucumán de la unión civil de parejas más allá de su orientación sexual.

Para Termini, este proyecto significará desde la perspectiva de su área “una atenuación de la desigualdad en el ejercicio de los derechos de aquellas personas que decidieron emprender un proyecto de vida común, a la que la legislación nacional les impide acceder a la figura tradicional del matrimonio por tratarse de personas del mismo sexo”, sostuvo la abogada en un pormenorizado análisis a la iniciativa que el INADI presentó el 19 de noviembre pasado tanto en la Secretaría de Derechos Humanos como en la comisión del área de la Legislatura.

Incluso, la funcionaria agrega que la constitución de la unión civil, más allá de la composición sexual de sus miembros, “implicará un avance en el plano del derecho, más en el plano del universo simbólico contribuyendo con el reconocimiento a crear conciencia para fomentar una sociedad más justa e igualitaria para todos”.

El proyecto de ley contempla la unión civil de parejas no legalizadas en Tucumán, es decir la unión conformada por dos personas capaces que convivan en pareja “con ostensible trato familiar, sin importar su sexo u orientación sexual”.

Para poder alcanzar este reconocimiento deberá acreditarse la convivencia en una relación “de afectividad estable, notoria, singular y pública” por un período ininterrumpido de doce meses, salvo que entre los integrantes haya descendencia en común, en cuyo caso no es exigible el tiempo mínimo establecido. Esto deberá ser por testigos (entre dos y cinco), excepto que entre las partes haya descendencia en común, la que se acreditará mediante la documentación pertinente.

Los beneficios de la unión civil

La unión civil reconoce derechos sociales como incorporar a la pareja a la obra social, recibir una pensión de organismos que dependen del gobierno, solicitar créditos bancarios conjuntos.

También podrán gozar de todos los derechos otorgados al empleado público provincial respetando el estatuto que los regula, tales como las licencias especiales por cuidado de familiar o cónyuge enfermo y la concesión de traslados por necesidades del grupo familiar. Además, recibirán los beneficios otorgados por los planes de fomento de la vivienda; provisión de puestos de trabajo y ayudas familiares.

Junto a esto, tendrán el derecho a ingresar en caso de enfermedad a las salas de terapia intensiva en donde generalmente se restringe el ingreso al cónyuge, ascendientes u descendientes.

Sin embargo, a diferencia del matrimonio, la pareja conformada a partir de la unión civil no puede adoptar hijos o heredarse mutuamente en caso de muerte del compañero. Y tampoco se ve afectada la situación patrimonial de los contrayentes: en caso de una separación, no hay división de bienes como sucede tras un divorcio.

Los impedimentos y la disolución de la unión

No podrán constituir una unión estable de pareja, los menores de edad, los parientes por consanguinidad ascendiente y descendiente sin limitación de grados y los hermanos o medio hermanos; los parientes por afinidad en línea recta en todos los grados; los parientes por adopción plena; los parientes por adopción simple, entre adoptante y adoptado, adoptante y descendiente o cónyuge del adoptado, adoptado y cónyuge del adoptante, hijos adoptivos de una misma persona, entre sí y adoptado e hijo del adoptante. Los impedimentos derivados de la adopción simple subsistirán mientras ésta no sea anulada o revocada.

Tampoco podrán adherirse aquellas personas que estén unidas en matrimonio o unión estable de parejas y los incapaces declarados judicialmente.

En tanto, la unión estable de pareja quedará disuelta por mutuo acuerdo, voluntad unilateral de uno de los miembros, matrimonio posterior de uno de los miembros o muerte de uno de los integrantes.

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