Scola: "Todavía falta lo mejor"

Obtenido el pasaje a Turquía 2010, ahora la figura de la Selección nacional le apunta a ganar el Premundial.
Era la 1.45 del viernes, hacía poco más de dos horas que Argentina, ya clasificada, había vencido a Puerto Rico en un final cargado de emoción y Luis Scola llegó "con una sonrisa en la boca y el cuerpo hecho pedazos" a la habitación que comparte con Pablo Prigioni en el hotel Caribe Hilton de San Juan.

Antes de entregarse al descanso, el ala pivot de Houston le contó a Clarín sus sensaciones en el paso previo al Mundial del año próximo: "Este torneo tuvo todos los estados de ánimo y nosotros fuimos de menor a mayor. La Copa Tuto y la última semana de la preparación sembraron dudas. El buen juego no llegaba y de a poco todo comenzó a nublarse", dijo en el arranque.

El comienzo del Premundial siguió en esa línea.

Empezar perdiendo con Venezuela fue un golpe difícil de asimilar. Intentamos por todos los medios sacar el partido adelante, pero estábamos "trabados". Todo lo que probábamos salía al revés. Encima, al otro día tocaba Brasil, el equipo mejor preparado para el torneo... En el segundo tiempo de ese partido empezó a cambiar la historia.

Y llegó la primera victoria, con Panamá.

En ese partido demostramos que el "click" en el equipo ya estaba hecho. A partir de ahí el crecimiento fue notable y la victoria increíble contra Dominicana nos metió en el torneo definitivamente. Las chances se multiplicaron y nuestro juego se potenció.

¿Y esta vez por qué se dio ese "click"?

Influyeron muchas razones, pero era algo que tarde o temprano iba a darse. Tenemos un buen equipo, con grandes jugadores y muchísima experiencia. Era imposible seguir en esa línea mucho tiempo más. Después Canadá nos encontró ya en un nivel acorde a nuestro equipo. No jugamos del todo bien, pero los controlamos en defensa y quedamos en una situación increíble de cara a la clasificación. Ahora parece mentira que hace una semana estuviéramos como estábamos.

Y ahora, ¿cuál es la sensación?

La verdad es que estoy feliz. Siento que esta clasificación está a la altura de la de Las Vegas por muchas razones, pero sobre todo por la reacción del equipo.

¿Cómo encararán lo que viene? ¿Ya están hechos?

No, todavía falta lo mejor, lo más lindo: las semis y, ojalá, la eventual final. Contra Puerto Rico nos dimos cuenta de que estamos para luchar hasta el último día. Por eso después de ese partido sólo nos abrazamos, saltamos un poco y nos metimos en el vestuario para pasar la página.

¿Y los festejos no siguieron en el hotel?

Después nos juntamos a cenar en el restorán italiano que hay en el lobby y apenas hubo ambiente de festejo. Todos estamos con la mira puesta en la semifinal. El domingo ya tendremos tiempo para celebrar. Sea cual sea el puesto final que hayamos conseguido, vamos a brindar por la clasificación y por estar a la altura, una vez más, en un torneo de semejante calibre

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