Scola. El intocable.

El ala-pivot de la Selección confirmó que jugará el Premundial en Puerto Rico, dijo que "venga quien venga, vamos a tener un equipo competitivo" y que "ahora no cambiaría Houston", en la NBA.
La temporada de la NBA estaba bien avanzada cuando en Houston se generó una conversación que caía de maduro.

Luis, ¿tenés compromisos con la Selección en el verano (boreal)?

Sí.

¿Cuáles?

El Premundial.

¿Vas a jugar?

Sí. Me hace bien jugar en la Selección. Me hace mal estar cinco meses sin jugar porque necesito la competencia.

Si bien no hay sustento reglamentario que permita que un equipo prohiba a un basquetbolista jugar en su Selección, Luis Scola prefirió esa charla informal con los Rockets para plantear su inclaudicable pasión por vestir la celeste y blanca. "Si estuviera lesionado, no podría pretender jugar igual. Pero si tenés sentido común, te escuchan y te entienden", graficó ayer el porteño, minutos después de quitar la respiración con la broma de que no estaría en el Premundial de Puerto Rico.

Luis Scola es intocable. La cara de Argentina en un equipo que no contará con Emanuel Ginóbili y, casi un hecho, tampoco con Fabricio Oberto y Andrés Nocioni. De regreso en Argentina tras cosechar elogios en su segunda temporada en Houston, el ex Ferro descansará poco porque la Selección lo llama una vez más.

"Me afecta jugar poco. Me gusta jugar partidos, porque son el mejor entrenamiento de la semana --aseguró en San Telmo-. El seleccionado te ofrece un entrenamiento de gran calidad, porque estás un mes con jugadores de primer nivel y luego tenés la competencia fuerte del Premundial".

Scola no se amilana ante las ausencias y piensa en los presentes: "Venga quien venga, vamos a tener un equipo competivivo. El resultado dependerá de la calidad de los rivales".

Teniendo en cuenta que a la NBA no le importan los pergaminos previos de cada jugador y que esta temporada recibiste elogios por doquier y hasta se venden pelucas similares a tu pelo en Houston, ¿se puede decir que el derecho de piso te costó poco?

Me sorprendí con las pelucas, je, je. Me costó menos de lo que esperaba ganarme el derecho de piso. Me costó poco. Llegar a la NBA no dependía de mí y tuve la suerte de caer en un equipo fantástico, en el equipo perfecto. Ahora no cambiaría Houston.

Atrapaste al público argentino, al español, al estadounidense y al chino. ¿Te das cuenta de que lo hiciste por tus fundamentos basquetbolísticos y no por tener muchos tatuajes o por volcarla para la foto?

Difícil saberlo. Puede ser que sea por jugar con Yao Ming, por ser latino en Houston, por tener un perfil diferente o por no saltar tanto. Aunque a algunos les creo rechazo por no estar dentro del perfil atlético, plástico y espectacular del prototipo de la NBA.

La última temporada con Houston lo dejó "contento, pero hasta ahí nomás", porque siente que el equipo está para más: "El gran desafío es dar el paso adelante". Analizó el rol extradeportivo de los jugadores de la NBA: "Al que cobra más se le exige más fuera de la cancha. Por eso allá educan al jugador a cuidar su imagen y la del equipo".

Está de vacaciones, aunque el 15 comenzará a entrenarse nuevamente. "Quiero mejorar mi mano izquierda", avisa. ¿Algo más, Luis? Se nota que huele Selección y su adrenalina hierve. Un Scola auténtico.

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