Scioli suma a Camaño a su equipo: otra señal para cerrar filas en el PJ

Scioli suma a Camaño a su equipo: otra señal para cerrar filas en el PJ
Es una nueva movida para evitar fisuras que puedan alimentar al peronismo disidente.
Daniel Scioli sumará en pocos días como ministro a Eduardo Camaño, un hombre de pasado fuerte en el duhaldismo, que fue presidente de la Cámara de Diputados y -foto de la crisis del 2001- estuvo a cargo de la Presidencia de la Nación por apenas 48 horas. La asunción del ex legislador busca ampliar la base de sustento político del gobernador y apunta, de manera visible, a dar señales que eviten fisuras o más disidencias en el muy amplio juego del peronismo bonaerense.

La decisión adoptada por Scioli fue conversada con el Gobierno y con Néstor Kirchner, por razones políticas y también formales: Camaño es director del ente que regula la electricidad (ENRE), cargo al que llegó cuando comenzaron a prescribir algunas facturas por su papel en el frustrado proyecto de Roberto Lavagna.

Las charlas y negociaciones con Camaño fueron llevadas adelante por el jefe de Gabinete provincial, Alberto Pérez, En el esquema bastante concentrado de gestión armado por Scioli, el jefe de Gabinete también tomó las funciones de ministro de Gobierno.

Precisamente, el ministerio de Gobierno quedará a cargo de Camaño. Alberto Pérez enviará el lunes a la Legislatura el proyecto para desdoblar las funciones. En La Plata confían en que si el trámite legislativo avanza rápido y sin problemas, Camaño asumirá en una semana o diez días.

"Venimos conversando con Eduardo hace un mes. El gobernador tomó la decisión y esto nos sumará, porque se trata de un dirigente que conoce muy bien la política y es un armador de consensos", dice el funcionario, en la línea de "fortalecer la base política" de la gestión de Scioli.

Traducido a la práctica, se destaca que Camaño conoce muy bien el manejo político de la Provincia en general y de los intendentes del Gran Buenos Aires, en particular.

Camaño había recompuesto la relación con el poder kirchnerista luego de las últimas elecciones, en una movida que acercó, finalmente a medias, a Lavagna con el ex presidente. Esos vaivenes hicieron que ocupara un lugar menor en la conducción del PJ decidida por Kirchner. Y luego pasó a ocupar un cargo en el ENRE, del cual se despedirá en los próximos días.

Su inclusión en el equipo de Scioli asoma como otro movimiento en el intento de neutralizar pases y saltos al peronismo disidente, encarnado sobre todo por Felipe Solá y Francisco de Narváez, con el apoyo e impulso de Mauricio Macri, y aún con interrogantes sobre la integración de sus listas.

En la misma dirección apuntaba un proyecto de reforma política local impulsado desde la gobernación. Se evaluaba que ese sistema desalentaría las fisuras al abrir el camino de las internas abiertas para dirimir peleas en las filas del peronismo. La iniciativa, anticipada esta semana por Clarín, entró ayer en suspenso al anunciarse el proyecto presidencial para adelantar las elecciones nacionales.

Esa decisión, admiten, también es valorada por Scioli como un elemento de peso en la disputa con el peronismo desalineado y con la oposición en general. "Acelera las decisiones sobre listas y deja menos margen para los que especulan o buscaban asegurarse algo amenazando con ir por afuera del PJ", dicen cerca del gobernador.

También al oficialismo se le precipitan los tiempos. Todos esperan que Kirchner haga pública su decisión de competir, para cerrar las listas. Por lo pronto, está claro que Scioli convocará a elecciones para fines de junio apenas se apruebe la ley nacional. En Provincia, se resuelve con un decreto.

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