Scioli será el nexo entre Nación y Schiaretti.

El nuevo presidente del PJ nacional está convocando a los gobernadores para reabrir el diálogo con opositores internos. Por la tarde, Schiaretti admitió que junto a Reutemann y Busti buscan que el partido sea más "dialoguista" y "plural".
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner expresó ayer que seguirá trabajando "con todos los gobernadores de la República Argentina, no sólo con Juan Schiaretti" y agregó que "no se trata de un gesto de graciosa cortesía, sino mi obligación como presidente", al ser consultada sobre las declaraciones del gobernador de Córdoba que aún pasadas las elecciones sigue criticando al kirchnerismo y reclamando mayor «diálogo y pluralidad».

Según pudo confirmar LA MAÑANA en fuentes gubernamentales y cercanas a Carlos Reutemann, el nuevo presidente del PJ nacional, Daniel Scioli, se encuentra «llamando a los gobernadores» para componer relaciones, al tiempo que calificaron al gobernador bonaerense como más «dialoguista» que su antecesor, Néstor Kirchner.

La Presidenta ofreció ayer en la Casa Rosada una conferencia de prensa en la cual se refirió a varios temas después de los comicios del domingo pasado, oportunidad en que ratificó el mantenimiento de las relaciones institucionales con Córdoba, a pesar de que Schiaretti denunció que la Nación no le envía hace tres meses los fondos para la Caja de Jubilaciones y del Programa de Asistencia Financiera (PAF).

En la confrontación con el kirchnerismo que lleva adelante Schiaretti, ayer volvió a responsabilizarlo de que Unión por Córdoba saliera tercera en las elecciones, porque dividieron al peronismo de Córdoba.

Confían en la Casa de las Tejas en que Scioli mantiene posturas más «dialoguistas» que Kirchner, pero afirman que «no lo aceptaremos si se presenta como un intermediario del ex presidente».

Críticas cruzadas

Lejos de acercar posiciones con el kirchnerismo, ayer desde el gobierno provincial renovaron críticas al entender que los K imposibilitaron al peronismo ganar los comicios del domingo pasado.

Desde el kirchnerismo, tanto Eduardo Accastello como Haidé Giri y Carmen Nebreda, habían acusado a Schiaretti de haberles «cerrado el partido y obligado a presentarse por fuera» con la lista del Frente para la Victoria.

Ayer, Schiaretti dijo que el kirchnerismo se llevó «los cinco o seis puntos que el PJ necesitaba para ganar las elecciones», con lo que quedó demostrado que si bien el Frente para la Victoria no logró la inserción necesaria para imponerse en una elección, sí posee la capacidad de impedirle el triunfo a Unión por Córdoba si no son incorporados dentro de esta estructura, como ocurrió en los comicios de 2007.

Esta puja entre Schiaretti y el kirchnerismo demuestra que está todavía lejos la unidad que le permitiría al peronismo en la provincia ser una opción de gobierno en el 2011, y la interna convocada para el 22 de noviembre, por el momento, se parece más al tronar de los tambores de guerra que a la paz de una lista de consenso.

A nivel nacional, un alto funcionario del Ejecutivo provincial dijo que con el kirchnerismo "seguimos con la cara pintada", y «seguiremos siendo opositores tanto en el plano institucional que se plantea a nivel del Congreso de la Nación, como político demandando abrir una instancia de diálogo y de trabajo en la Mesa Ejecutiva del partido con vistas a los comicios presidenciales de 2011.

El intendente Daniel Giacomino también lanzó señales de armonía ayer, al expresar que el proceso eleccionario ya concluyó y consideró que ahora lo importante es que \"hay que acompañar y fortalecer a la Presidenta\" de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.

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