Scioli y Rossi dicen que no alterarán sus campañas

El gobernador volverá el miércoles a Lobería. Rossi habló de "intolerancia".
Pese al escrache sufrido la semana pasada en Lobería, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli volverá esta semana a esa ciudad. Será el miércoles, según anunció el propio gobernador. El otro candidato kirchnerista escrachado en las últimas horas, el diputado Agustín Rossi, también continuará con su campaña por el interior de Santa Fe.

"Este próximo miércoles estaré nuevamente en Lobería con el intendente Hugo Rodríguez y toda su población", dijo Scioli durante un acto de campaña en Mar del Plata. "Lo va a hacer con 300 policías de Infantería preparados para reprimir. No me parece que sea la forma de hacer campaña", sostuvo el también candidato, pero de Union-Pro, Felipe Solá (ver recuadro).

El gobernador sufrió un escrache el jueves pasado, cuando una veintena de personas repudió su apoyo al kirchnerismo en la pelea del año pasado con el campo por las retenciones a las exportaciones de soja. Tres personas fueron detenidas y luego liberadas, pero el gobernador debió desarrollar su actividad allí con una fuerte presencia policial.

La esposa de Scioli, Karina Rabollini, ya había sufrido un incidente parecido el año pasado, cuando en plena disputa con el campo fue escrachado en el aeródromo de Venado Tuerto. Había ido en un avión oficial para grabar un programa de TV en su pueblo natal, Elortondo. Y lo mismo también le había pasado al jefe de Gabinete bonaerense, Raúl Pérez.

Pero en la última semana, y por duplicado, también hubo escraches al jefe de la bancada de diputados kirchneristas, el santafesino Rossi. A pesar de los incidentes -tres en cuatro meses-, Rossi asegura que seguirá con su campaña.

"No puedo dejar de hacerlo por estas actitudes de intolerancia que aparecen porque cometí el pecado de pensar distinto", aseguró ayer a Clarín el legislador y candidato, quien jura no haber recibido jamás un llamado de un dirigente agropecuario para solidarizarse.

Aunque admite que las protestas le implican una "limitación", Rossi continuará haciendo campaña movilizándose en dos autos particulares y sin utilizar custodia personal. Apenas cumplirá con el protocolo de avisar sobre sus actividades al poder político provincial y al Ministerio del Interior, encargados de garantizar su seguridad.

Quienes lo acompañan en las recorridas por la provincia dicen que "caminar" es una vieja práctica de Rossi desde sus lejanos tiempos de concejal, cuando recorría los barrios de Rosario. Y que no la cambiará.

El entorno del dirigente justicialista cree ver detrás de la mano agresora no sólo a ruralistas. Aseguran que el clima electoral "influye" y señalan que militantes y dirigentes del Frente Progresista Cívico y Social participaron del episodio en Reconquista.

De hecho, el historial de escraches a Rossi dice que no lo hostigaron sólo chacareros. Días después de ser agredido en Laguna Paiva (el primero de los incidentes, en febrero), el piquetero Raúl Castells amenazó con ir a la casa del diputado, en Rosario, si no conseguía ayuda social para gente de los barrios. La Policía custodió la vivienda y finalmente "la visita" no se concretó.

Pero luego Rossi volvió a ser escrachado la semana pasada, primero en Reconquista y luego en Venado Tuerto.

Comentá la nota