Scioli quiere reforma política propia

Con el impulso que les dará esta semana el gobierno nacional a las modificaciones electorales y en los partidos, el gobernador bonaerense no quiere quedar desacomodado y planea cambios para cerrar filas en el PJ provincial para su nueva postulación.
En lo más alto del gobierno provincial se está analizando copiar, casi en forma de espejo, la reforma política que está impulsando Cristina Fernández de Kirchner y que tomará forma concreta cuando envíe el proyecto al Congreso Nacional el miércoles. Por lo pronto, el Consejo Provincial del Partido Justicialista bonaerense tiene prevista una reunión con representantes de todas las secciones electorales para el jueves, cuando tendrá el proyecto nacional en la mano.

La decisión se terminó de tomar a fines de la semana pasada en La Plata durante una reunión reservada en la que participaron el vicegobernador y titular del PJ de la provincia, Alberto Balestrini; el jefe del bloque en el Senado, Federico Scarabino; el apoderado del Partido Justicialista a nivel nacional, Jorge Landau, y su par bonaerense, Ulises "Coco" Jiménez.

Las ideas que circularon en la reunión, y que pudo reconstruir Crítica de la Argentina, apuntan a terminar con el sistema de listas colectoras (un candidato para el cargo más importante, dos o más listas para cargos locales), listas espejo (la misma lista de candidatos con distinto partido y número de lista) y la denominada lista "quinielera" (Jorge Macri, del PRO, en 2007 tenía dos años como diputado provincial y al mismo tiempo fue candidato a vicegobernador y a diputado nacional).

Según el borrador que manejan, se harían elecciones internas abiertas y simultáneas para todas las categorías, tanto para legisladores como para intendentes, concejales y consejeros escolares. En tanto, no están definidos la eliminación de la lista sábana ni el piso que hará falta para poder intervenir en las elecciones generales. Es, hoy por hoy, una de las críticas más firmes de la oposición. Arguyen que los pisos necesarios para la obtención de algunos cargos son demasiado altos.

Para conseguir un cargo de diputado nacional por la provincia, por caso, hace falta un 3% de los votos. En cambio, para ser senador provincial se necesitan más de un 12% de los sufragios, casi inalcanzable para los partidos chicos.

La crisis del sistema se evidenció de manera palpable a partir de 2001, cuando aparecieron nuevas formas de representación, que atomizaron al electorado y que permitieron que los oficialismos en varios municipios obtuvieran, si alcanzaban el 45% de los votos, la totalidad de los cargos en juego, limitando el pluralismo, base de la democracia.

Desconfiados por naturaleza, la pregunta que se hacían en el círculo que rodea al gobernador bonaerense es si la movida K nacional debilitaba o fortalecía a Daniel Scioli. Los hombres del PJ lo tranquilizaron: la reforma favorece a los aparatos. Y el más poderoso, hoy por hoy, es el mismo PJ.

"Nuestro candidato en la provincia es Scioli. Y es Scioli el que va a ganar la interna con mayor cantidad de votantes. Eso lo va a fortalecer de cara a las generales", dicen. Y argumentan que si Felipe Solá "quiere ser candidato por el peronismo, como pregona por ahí, va a tener que jugar en cada distrito con cada uno de los caciques. Con una agravante, el que pierde la interna no puede ser candidato para la elección nacional".

El peronismo tiene un apotegma que resiste el paso del tiempo y está en el decálogo del buen justicialista: el que gana gobierna, el que pierde acompaña. Habrá que ver cómo se cumple.

Un mausoleo para Alfonsín

El próximo viernes, cuando se cumpla un nuevo aniversario del triunfo electoral de Ricardo Alfonsín en 1983, quedará inaugurado con un busto del fallecido ex presidente el mausoleo construido en el cementerio de la Recoleta. Los oradores del acto serán su hijo y diputado electo, Ricardo Alfonsín, y el actor y dirigente radical Luis Brandoni.

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