Scioli quiere entregar a un único concesionario la explotación de todas las rutas a la Costa Atlántica

El gobierno bonaerense envió ayer a la Legislatura provincial un proyecto en el que pide ser autorizado para entregar a una sola concesionaria la explotación de todas las rutas que conducen a la costa atlántica.
La iniciativa, que lleva la firma del gobernador, Daniel Scioli, propone otorgar la operación de la “red vial del atlántico” como un corredor integrado, por un plazo máximo de 30 años y bajo la “modalidad de concesión de obra pública por peaje”.

La licitación que se propicia resulta “una solución alternativa” elaborada por la Comisión de Adecuación de Contratos de Concesiones Viales de la provincia de Buenos Aires, que tiene como principal objetivo mejorar la seguridad vial, además de uniformar los servicios prestados a los usuarios en todo el corredor, según se explica en los fundamentos del proyecto legislativo.

La citada comisión estudia ahora los detalles de los pliegos de licitación, que deberán contar con un plan director de obras, pautas de diseño y mantenimiento vial.

Para la mirada del gobierno provincial, se impone la realización de “un importante volumen de obras” a partir del desarrollo turístico y el consecuente aumento del tránsito vehicular en la zona. Si bien es difícil estimar el monto de la inversión necesaria a tan largo plazo, en ámbitos gubernamentales se calcula que, en una primera etapa, serían necesarios unos $ 1000 millones.

Se especifica que las inversiones estarán destinadas a “la construcción, mantenimiento, administración y explotación en concesión de la red vial correspondiente a los accesos a la zona atlántica, que importe la ejecución de un significativo plan de inversiones sobre dichas rutas, por un plazo que permita a un nuevo y único concesionario el repago de las mismas”.

La salida de los operadores Concesionaria Vial del Sur (Covisur), que explota la ruta 2, y Caminos del Atlántico, a cargo de la ruta 11, es un asunto que viene anunciándose desde el gobierno de Felipe Solá, cuando también se comenzó a pensar en la idea del corredor con operador unificado.

No obstante, los términos de la rescisión aún no fueron totalmente acordados, según confiaron fuentes vinculadas a ambas partes. En el proyecto legislativo se indica que los términos del recambio de concesionario figurarán en el pliego licitatorio.

“NI UN PESO”

“La provincia no va a poner un peso ni para la salida de los actuales concesionarios, ni para las obras que deben realizarse”, dijo a LA NACION una alta fuente del gobierno provincial.

La iniciativa oficial plantea que el sistema de concesión deberá ajustarse a la modalidad de tarifa máxima, determinando su correspondiente tasa de retorno. Esto implica que el interesado que ofrezca la tarifa de peaje más baja para cumplir con las obras requeridas será quien se quede con la operación del corredor, explicó José Enríquez, representante del Ministerio de Infraestructura, Vivienda y Servicios Públicos provincial.

Enríquez negó las versiones que indicaban que el futuro concesionario estará obligado a ejecutar las obras que requiera la provincia a cambio de que se le autorice a instalar cabinas de peaje adicionales a las existentes. “Eso no va a ocurrir, se mantendrán los cinco puestos de cabinas que hoy hay en el circuito y no se agregará ninguno”, enfatizó.

Lo que cambiará, seguramente, es el valor del peaje, aunque las fuentes oficiales consultadas prefirieron no aventurar monto alguno. Actualmente, en la ruta 2 el peaje cuesta $ 11 pesos de lunes a viernes y $ 14 sábados y domingos. En la ruta 11 llegar a la costa cuesta $ 12 los días de semana y $ 15,40 los fines de semana.

El concesionario de la red vial del Atlántico deberá cumplir con una “contribución mensual equivalente al 4% de la recaudación neta de impuestos por el cobro de peajes”, según lo establecido en el artículo 3° del proyecto. Lo recaudado conformará un fondo fiduciario que administrará el Grupo Bapro (Banco de la Provincia) y que será distribuido bimestralmente entre los municipios por cuya jurisdicción pasa la traza del corredor.

Entre las obras previstas figura la construcción de una doble mano en la ruta 11 entre General Conesa y San Clemente del Tuyú -unos 90 kilómetros-. Además, se impondrá doble vía entre Conesa y General Madariaga -unos 70 kilómetros- y entre Villa Gesell y Mar del Plata.

También se prevé encarar la remodelación de la ruta 36 hasta su empalme con la 11, para permitir llegar a las ciudades de la costa sin tomar la Autovía 2. Así como la remodelación de las rutas 56 y 74, que conecta la ruta 2, a la altura de Las Armas, con General Madariaga y Pinamar, y la mejora en las rotondas de acceso de todos los balnearios.

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