Scioli quiere cobrar tres impuestos sobre explotaciones agropecuarias

Habrá un impuesto al comercio exterior que espera recaudar $ 750 millones. Para el campo, se suma al incremento del inmobiliario a la tierra y las mejoras
La reforma impositiva que el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, pretende que la Legislatura trate esta misma semana grava por tres veces al campo, al subir el Impuesto Inmobiliario a la tierra y a las construcciones en terrenos rurales, así como el Impuesto sobre los Ingresos Brutos a la logística en los puertos por los que salen 15 millones de toneladas de granos.

De los $ 2.000 millones de suba de la recaudación que el gobierno de Scioli espera conseguir con esta reforma impositiva, $ 750 millones los aportaría el campo sólo con el impuesto que se cobrará en las 14 terminales portuarias bonaerenses.

De acuerdo al artículo 26 del proyecto, se incrementa el Impuesto sobre los Ingresos Brutos para los servicios de manipulación de carga; almacenamiento y depósito; explotación de infraestructura; derechos de puerto; servicios complementarios para el transporte por agua y de gestión y logística para el transporte de mercaderías.

El impuesto es general y lo pagarán todas las actividades, pero en el caso del campo se suma a los gravámenes a la tierra e induce a la exportación de granos por puertos de Santa Fe. La intención –de manera adicional a la actual alícuota del 3,5% de Ingresos Brutos–, es cobrar $ 8 por cada tonelada de mercadería cargada en buques al mes; $ 24 por cada tonelada descargada de buques por mes, y $ 3 por cada tonelada removida en el puerto por mes.

En cuanto al Impuesto Inmobiliario Rural, se modifica el sistema de cálculo, dado que varían la escala de valuaciones, la cuota fija y la alícuota sobre excedente, dando como resultado un aumento del tributo.

Para el cálculo de la base del impuesto 2009 se cambia la forma de valuación al incorporarse el revalúo del 2005. De la valuación fiscal resultante se computará el 80%. En cuanto a la escala, se lleva hasta $ 2,5 millones, mientras que en el ejercicio 2009 llegaba hasta $ 870.000, y así la cuota fija y la alícuota varían de acuerdo a los cambios introducidos en esta escala.

Además, se eliminan los coeficientes elaborados por el Ministerio de Asuntos Agrarios según las condiciones de productividad de la zona en que se encuentra ubicado el terreno, los que estaban vigentes desde 2002. De este modo, pagarán lo mismo los mejores campos que los de zonas menos fértiles.

El aumento regirá para todos los campos, aunque se exceptúa a algunos partidos, para los cuales se fija un porcentaje máximo de incremento que alcanza al 33% del impuesto determinado en 2009. También se exime en forma directa –sin trámite– a los inmuebles ubicados en los partidos alcanzados por la Ley Nacional de Emergencia Rural.

La tierra libre de mejoras en planta rural y subrural se valuará considerando el valor unitario básico fijado por unidad de superficie considerando el valor óptimo del suelo, fijado para las circunscripciones que integran los partidos. El mínimo del Impuesto Inmobiliario Rural subió de $ 150 a $ 270, lo que representa un incremento del 80%.

El diputado de la Coalición Cívica, Walter Martello, opinó que de este modo es como volver a gravar con retenciones al campo, que ya viene soportando una gran presión impositiva.

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