Scioli presiona para sumar intendentes a las listas

Dice que tiene comprometidos a más de 30; aún hay resistencias
Un intendente de la región más populosa del conurbano se movía incómodo en el despacho del gobernador Daniel Scioli. Intentaba convencerlo de que la gente en su distrito no quería que fuera candidato testimonial. "No te hagas problema, a último momento se van a decidir por nosotros", lo consoló Scioli. Después le sugirió una orden: "Es importante que juegues. Tenemos que sumar la mayor cantidad de votos posibles".

Temeroso y sorprendido, el jefe territorial se fue cabizbajo de la gobernación bonaerense. Esperaba encontrar alivio en el gobernador, pero se topó con un amable ultimátum. "Voy a tener que postularme. No tengo alternativas", se quejaba camino de vuelta a su distrito.

En su despacho, Scioli empezó a guardar las encuestas que había mostrado y se preparó para llamar a otro intendente. Sus hombres de confianza nunca lo habían visto adoptar en público el estilo frontal de su jefe, Néstor Kirchner.

Pero saben que mantendrá esa modalidad, al menos esta semana, la última antes del cierre de listas. Tiene una misión urgente: terminar con la rebeldía de los intendentes y garantizar los votos que aseguren una victoria el 28 de junio.

"Cada vez son más los intendentes que se comprometen y se ponen al frente", aseguró ayer Scioli a LA NACION. Y confirmó sus reuniones con los caciques. Según sus números, "más de 30 en toda la provincia se pondrán al frente". Veinte de ellos concentrados en el conurbano. En esa noticia, además, envió otro mensaje, que esconde una sutil presión: "Están empezando a entender que, por más voluntad que tenga un intendente, sin la provincia y la Nación no puede hacer nada".

Esa misma frase la repite en los encuentros. "No pensés en tu distrito. Estás atado a nuestra suerte", les dijo a varios que pasaron por su despacho. Está dispuesto a mantener la presión: sabe que buena parte de los líderes distritales que dicen respaldar las candidaturas testimoniales, en la intimidad están buscando opciones para no presentarse.

Un ejemplo. En un distrito del populoso segundo cordón (el más fuerte para el oficialismo), un kirchnerista mostró encuestas donde su imagen positiva trepaba al 50 por ciento, pero que hundía al ex presidente en una intención de voto de sólo el 35 por ciento. En el mismo estudio, el 70 por ciento de los consultados está en contra de las candidaturas testimoniales. Aunque De Narváez aparecía segundo (28%), el intendente tiene pánico de que el disgusto popular pueda hacer peligrar su poderío. Ya dijo en público que será candidato, pero entre los suyos repite que esperará a último momento para definirlo.

"Uno no puede estar subido a un proyecto y después correrse. Estamos todos atados", insistió ayer Scioli con LA NACION.

Varios jefes comunales todavía mantienen silencio, como Fernando Gray (Esteban Echeverría), Darío Giustozzi (Almirante Brown) o Luis Acuña (Hurlingham). Otros todavía muestran una débil resistencia, como Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas).

"¡Que jueguen todos!", ordenó Kirchner, que por estas horas repasa números y garabatea en Olivos nombres para las listas. Ya tiene lista la primera reprimenda para los que no acompañen: abrirá listas "colectoras" a nivel local. Es decir, habilitará competidores distritales que le sumarán votos, pero que perjudicarán a los caciques.

Scioli toma nota de las obsesiones de su jefe. Aceptará que el intendente de La Plata, Pablo Bruera, ponga a su hermano en la lista, pero no quiere que Cristian Breitenstein (Bahía Blanca) postule a un secretario. Tampoco que Gustavo Pulti se aparte. Esta semana los llamará a ambos y les pedirá, más que nunca, "compromiso".

A favor

Testimoniales confirmados

* Jefes comunales como Julio Pereyra (Florencio Varela), Juan José Mussi (Berazategui) y Francisco Gutiérrez (Quilmes) jugarán a todo o nada con el ex presidente Kirchner.

En defensa del proyecto

* "Si pierdo, me voy del municipio", afirmó Mussi, a modo de explicación de su postura de "defender" el proyecto presidencial en las urnas.

En duda

Entre el miedo y la preocupación

* Otros intendentes con pertenencia kirchnerista, como Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas), Luis Acuña (Hurlingham) y Alberto Descalzo (Ituzaingó), todavía dudan.

La lógica de la presión K

* Estos intendentes no están convencidos de acompañar con su nombre las listas del oficialismo. Jugarán sólo si Kirchner los obliga a hacerlo.

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