Scioli les pidió ayuda a los obispos para luchar contra la exclusión social

"Todo mi gabinete está abocado a trabajar por la inclusión", dijo el gobernador.
Daniel Scioli pidió a los obispos de la provincia de Buenos Aires "un profundo apoyo como pastores de la Iglesia para trabajar juntos contra la exclusión social".

A resguardo del sarpullido político que provocó en el Gobierno Nacional la declaración de Benedicto XVI sobre el "escándalo" de la pobreza en Argentina, Scioli procuró ayer el acercamiento con el obispado, eludió hablar de estadísticas e incluyó el tema de la droga en la reunión con los prelados.

El encuentro fue en la Gobernación. Justo en el mismo momento, Cristina Kirchner anunciaba el plan de empleo. La agenda no condicionó tanto a Scioli como el rigor de las declaraciones presidenciales y el diagnóstico religioso desde La Plata. "La preocupación por los pobres no puede ser espasmódica", decía la Presidenta.

Instante previo, casi como en duelo metafísico, el obispo de Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani, volvía a explicar que "según los estudios realizados en la Universidad Católica, la pobreza ha aumentado (Ver "La pobreza...").

Scioli intentó el equilibrio: "Mi gestión no está para polemizar sobre estadísticas, sino para hacerme cargo de los problemas".

La Provincia recepta la mayor cantidad de pobres expulsados de otras regiones y de países limítrofes. Conforma con la población estable, en gruesos sectores pauperizada, el mayor bolsón de personas con necesidades básicas insatisfechas. La mayoría habita el conurbano, en apenas el 2% de todo el territorio provincial. Una región apretada demográficamente que algunos especialistas ya consideran "inviable".

Este resultó el foco de la conversación de ayer. Scioli solicitó, además, que los representantes del clero colaboren para enfrentar la problemática de la droga. "Es imprescindible que luchemos juntos", explicó. El gobernador ponderó la tarea de Cáritas, que acaba de anunciar la campaña anual "Más por menos". "La justicia social es un compromiso de todos y todo mi gabinete está abocado a trabajar por la inclusión", dijo Scioli.

Por un rato, el abordaje social cedió a cuestiones administrativas. Los representantes del clero fueron informados de la ley que exime del pago del impuesto inmobiliario a los institutos de Vida Consagrada de la Iglesia Católica. También a las 70 escrituras dominiales entregadas a parroquias y dependencias de la Iglesia.

Las representaciones de gobierno y eclesiásticas tuvieron casi el carácter de un plenario. La comitiva de 16 obispos y arzobispos fue atendida por el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, los ministros Eduardo Camaño (Gobierno) y Baldomero Alvarez de Olivera (Desarrollo Social) y el secretario General, José Scioli.

Se abordaron los planes Derecho Garantizado a la Niñez, el desarrollo de la Tarjeta Alimentos y el compromiso de algunos empresarios bonaerenses para respaldar el Programa de Responsabilidad Social Compartida "Envión". Obviaron la educación sexual en los colegios, un aspecto curricular exigido por ley que resulta criticado con la rigurosidad del dogma.

Al cierre de la charla, el gobernador anticipó la ampliación de la convocatoria para resolver la cuestión social. Busca transformar las cuestiones protocolares en señales de amplitud política. Lo hizo a través del diálogo con las fuerzas con representación parlamentaria, los intendentes, empresarios y con la Mesa Agropecuaria Provincial. Ayer incorporó a la Iglesia.

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