Scioli mueve su equipo económico a tono con Kirchner

Desplazó al director de Arba, Rafael Perelmiter, un histórico colaborador suyo, y colocó en su lugar a Martín Di Bella, mano derecha del ministro de Economía.
El ex presidente se aseguró la línea directa con toda el área financiera de la Provincia. Alejandro Collia reemplazaría a Claudio Zin en Salud, y el intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, se acerca al Ministerio de Seguridad.

Daniel Scioli movió su equipo económico en sintonía con los deseos de Néstor Kirchner, quien así podrá tomar control de las vapuleadas finanzas de la provincia de Buenos Aires, que para el 2010 ya tiene presupuestado una necesidad de financiamiento superior a los 10 mil millones de pesos.

No sería la única intromisión de Kirchner en el Gabinete bonaerense. También gestiona la llegada del intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, al Ministerio de Seguridad, que todavía comanda Carlos Stornelli.

El ministro de Salud, Claudio Zin, le dejaría su cargo al Subsecretario de Coordinación y Atención de su cartera, Alejandro Collia, un funcionario ligado al intendente de Tres de Febrero, el histórico cacique del PJ, Hugo Curto.

Pero el principal baluarte del patagónico en el Gabinete bonaerense es el Ministro de Economía, Alejandro Arlía, quien se define en distintas tertulias como "hombre de Kirchner".

Y Arlía fue el principal beneficiado con las movidas en el Ejecutivo provincial, ya que su actual subsecretario de Hacienda, Martín Di Bella, será el próximo director ejecutivo de la Agencia de Recaudaciones bonaerense (ARBA), en reemplazo de Rafael Perelmiter.

Perelmiter arribó al órgano de recaudación de la provincia en abril, cuando quedó vacante tras la abrupta salida de Santiago Montoya, quien debió abandonar el cargo por marcar sus diferencias con el Gobierno nacional.

El hasta hoy jefe de Arba se había desempeñado como ministro de Economía de la provincia, pero es, ante todo, uno de los funcionarios de mayor confianza que tiene Scioli, a quien hace años le maneja su economía personal.

Arlía y Perelmiter parecieron no estar siempre en la misma sintonía. Negociaban por separado proyectos y medidas del Gobierno ante la Legislatura provincial, donde oficialistas y opositores coincidían en advertir sobre las contrariedades entre los argumentos de uno y otro sobre mismos temas.

Sorpresivamente, ayer se supo que Perelmiter, quien siempre se jactó de ser "un técnico y no un político", dejaría su cargo y sería propuesto por el Gobierno como director del Banco Provincia, formalmente, "por razones personales y de salud".

Otro director que tendrá la entidad financiera será nada menos que el ex ministro de Economía de la Nación de Cristina Kirchner, Carlos Fernández.

El currículum de Di Bella es vasto pero tiene una particularidad: hace más de una década que transita por carriles similares a los de Arlía, quien antes de desembarcar en Economía se desempeñaba como subsecretario de Asuntos Municipales de la Provincia.

Trabajó, por ejemplo, en la Unidad Coordinadora de Organismos Internacionales (UCO) y en la Dirección Provincial de Programas de Desarrollo, y fue director de Programación y Gestión Municipal en la Subsecretaría que lideró Arlía. Junto a él, en abril desembarcó en Economía.

Interna abierta

La partida de Perelmiter del Gabinete no sería la última ni la más resonante: para el año próximo son pocos los que creen que seguirá en su cargo el secretario general de la Gobernación, José Scioli, nada menos que el hermano del gobernador.

El lazo sanguíneo no lo privó de marcar sus diferencias con la obediencia que el jefe de Estado bonaerense mantiene inalterable con Kirchner, cuyo punto más altisonante fue aceptar acompañarlo en la lista de candidatos a diputados nacionales.

José, conocido como "Pepe", se encarga habitualmente de tareas de la gestión bien diversas. Fue, por caso, el impulsor del nuevo programa de contrataciones del Estado, y coordina ahora la colocación del techo del estadio único de La Plata.

Pero sobre todo, se mostró como la contratara del jefe de Gabinete, Alberto Pérez, quien impulsó y defendió cada medida provincial que fuera en sintonía al Gobierno nacional.

Sus diferencias con la política de Nación quedaron tan en evidencia en la última etapa electoral, que ya hay muchos referentes del peronismo disidente que aseguran tener contactos con Pepe.

Los rumores sobre el retorno del ex recaudador Santiago Montoya al Gabinete alteraron estos cortocircuitos. La versión, luego confirmada, de que uno sus posibles destinos sería un área administrativa que se desprenda del actual organigrama de la Jefatura de Gabinete disparó lecturas diversas desde la Gobernación.

Quienes no comulgan con Pepe aclaran que esas funciones que tendría Montoya son, justamente, las que desempeña el secretario General. Pero cerca del hermano de Scioli le bajan el tono a la polémica, y aseguran que tienen agenda de trabajo para la próxima semana. Después, con Kirchner sobrevolando la provincia, cualquier destino es posible.

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